Autosuperficialidad

Estoy segura de que muchas sabéis (y perdón por dirigirme siempre en femenino; ésto es para todos los públicos) lo que es sentirse esclava de su imagen.

Pero no se trata de ser una tía arrogante, creída y estúpida. No. Es una tía insegura de sí misma y que no trata de gustar a los demás. Trata de mirarse al espejo y que le guste lo que ve. Mirarse y sonreír. Pero resulta que, cuando sonríe, tampoco le gusta su cara, ni sus dientes, ni su nariz.
Es una autoesclavitud. Es ser incapaz de verte bien recién levantada. Es temer una relación estable por miedo a no querer mostrarte tal y como eres. Por vergüenza a ti misma, por odiar lo que te ha tocado.
Es horrible.

Pero seguramente no seas tan asquerosamente repugnante como te crees.
Es como la anorexia: nunca se ven suficientemente delgadas.
O la vigorexia: nunca se ven suficientemente fuertes.

Tú nunca te ves suficientemente guapa a tus ojos. Todas las mañanas necesitas barnizarte cual porticón, y pasarte cientos de veces las planchas del pelo, porque nunca tienes el pelo suficientemente bonito. Intentas maquillarte menos los ojos, pero te preguntas: ¿por qué? Si puedo pintármelos un poco más y verme mejor, ¿por qué no?
Y la ropa... otro mundo. Siempre al máximo. Luego, cuando acudes a una fiesta, eres la misma que va cada día a estudiar. Pero, me gustaría saber: ¿qué hay de malo en un maldito escote? ¿Así que es culpa de quién lo lleva, no? El que mira tiene una escopeta invisible apuntando al cerebro para mirar. Claro.
Luego, eres el puñetero blanco de las críticas. Eres una puta, tienes cara de chupa pollas y te has trajinado a medio pueblo cuando resulta que eres misteriosamente virgen, como María.

Seguramente si saliera de casa sin maquillar y vestida con un saco, no me habría pasado nada de ésto. Pero, joder, la sociedad tiene un grave problema de prejuicios y envidias. Y con esto último quería añadir que no tenéis nada que envidiar en una persona esclava de su imagen, porque no es feliz a pesar de su "belleza".

Mi reto durante varios años ha sido demostrar quién soy, debajo de esta fachada. Pero solamente se lo he demostrado con esfuerzo a las personas que me importan. Las demás ya decidirán si seguir ciegas por la imagen o si quieren ver más allá de la superficialidad.
Sé que he sido superficial conmigo misma, y sigo siéndolo (aunque no en tan groso modo), por eso me fastidia la superficialidad en los demás. 
Por eso la odio con todas mis fuerzas y no la quiero en las personas que me importan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...