sábado, 21 de noviembre de 2015

Crisis.

Parece que se suele aparecer por aquí cuando las cosas no andan bien. O, al menos, es más frecuente (que también uno habla cuando las cosas van bien, por supuesto). Es obvio que blogger está un poco en decadencia, seguramente por la existencia de otras redes sociales más directas y cómodas.

No encuentro otra manera de desahogarme ahora mismo que viniendo aquí. Ya he agotado todos los recursos xD. Hasta hace poco todo bien, más bien parece que se trata de algo de esta última semana, pero me está sentando como un mazazo.

Iba a poner de título crisis de autoestima, pero no estoy segura de si es por eso. El caso es que no me siento bien. Quizá en dos días se me pasa. Quizá es hoy, que ha sido un día de mierda con todas las letras. Pero en estos instantes me parece un mundo que mañana sea un día mejor. ¿Por qué debería serlo? 

Es lícito tener días malos. Tener días en los que no quieres ver a nadie ni salir a que te dé un poco el aire. Pero pasar el día entero encerrada en tu habitación no hace más que agrandar el problema.

Algo que me está molestando bastante también es el maldito frío. Estoy siempre destemplada y con ganas de pijama calentito. Pensar en vestirme para hacer cualquier estupidez que requiera de ropa de calle me da una pereza extrema y me quita las ganas de casi todo. Pero habrá que sacar de donde sea... qué remedio.

Pensaba que me saldría algo más profundo, pensaba que podría reordenar mis pensamientos y llegar a algo, pero no lo consigo. 

Siempre tengo mil historias en la cabeza que me encantaría escribir o plasmar en un vídeo o como sea, pero me cuesta delimitar/concretar. Es tanta información que al final acabo por no decir nada y pasar de todo.

Siento que "estoy" menos entusiasta que hace unos años. Parece que con 20 años, que sientes que acabas de entrar en el mundo real, te mueres por expresarte, por hacer, por crear, por opinar, por todo. Cuando te das cuenta de que eres uno más de tantos millones y que por mucho que hagas las cosas no van a cambiar, decaes. Creo que esa es mi crisis.


domingo, 19 de julio de 2015

Venazo con el pelo.

Hace ya varios meses que estoy muy contenta con mi pelo. Está liso, "lustroso" (como dice mi novio xD), sedoso, sano. Con su volumen, porque tengo tantísima cantidad... pero domable. En fin, muy contenta.

Sin embargo, me reconcome algo que siempre he querido hacer pero nunca me he atrevido: llevar un corte MUY corto. 

Es algo que siempre he tenido en mente como algo lejano, pero algo que tengo que hacer en esta vida. Quiero saber qué es llevar el pelo corto. Sentirlo, experimentarlo. Y también gozarlo, porque es comodísimo y no da apenas faena. Pero es arriesgado, porque no a todo el mundo le queda bien.

No me hago a la idea de cómo puede quedarme... sería ir a la aventura por completo, echarlo a suertes. Si queda bien, genial. Si no queda bien... a apechugar hasta que crezca. No sé, pero creo que me encuentro en el momento de hacerlo. Aún así, me falta un pequeño empujoncito para estar convencida del todo.

La verdad es que llevo ya muuuchos meses con este peinado: corte recto, color castaño, larguito por debajo de los hombros, raya al lado... y me siento un poco lineal. Aunque me veo bien y me encanta como está, me apetece verme diferente. ¡Ya crecerá y volveré a tenerlo como ahora! ¿¿No??

Creo que es momento de cambiar y tengo un poco de miedo por el resultado. He estado buscando peinados de referencia y ésto es lo que he encontrado que más se ajusta a lo que quiero:

Éste me encanta... claro que no me teñiría, quizás unos reflejos rubios en las puntas pero poco más.


Los dos de arriba no me gustan; esta imagen la cogí para hacerme una idea de cómo podría ser por detrás.

¡Qué bonita es esta chica! Me gusta muchísimo su pelo, aunque inicialmente preferiría el lado izquierdo algo más largo y con más volumen, y el lado derecho más cortito (rapado pero sin pasarse).



Éste es un ejemplo de lo que NO quiero. Quiero que se diferencie mucho un lado del otro: una parte muy corta y la otra con buena cantidad.

Impresionante... éste me fascina, aunque lo querría un pelín más largo de la parte izquierda.
 


Hoy lo hablaba con mi novio, le enseñé algunas fotos y me dijo que era un corte muy atrevido. Y... mmmmfh!! Me hace dudar... pero con la tontería acabó diciéndome que si me lo "rapaba", él se rapaba toda la cabeza jajajajaja, ¿en seriooooo? ¡¡Trae el móvil que llamo a la peluquera YA!! Ésto no me lo pierdo.

(Nota: mi novio es muy presumido y tiquismiquis con su pelo, va a retocárselo cada 3 semanas y se come bastante la cabeza peinándose)

No, todavía no he pedido hora pero me lo estoy pensando muy seriamente... ¡qué nervios! No sé si me atrevo... ¡¡pero es ahora o nunca!!

lunes, 27 de abril de 2015

Tengo un problema... un problema que ni siquiera existe.

¿Cuál es? Los hijos. Sí. Esos que no quiero tener para no tener dolores de cabeza, me los están dando aún sin tenerlos, ¿cómo puede ser? Qué absurdo, ¿verdad...?

Y es que siempre tuve claro que no me apasionaba la maternidad. Aún hace unos años tenía un hilo de esperanza, muy pequeño: "bueno, quizás un hijo, cuando sea bastaaaante mayor, en plan: para cumplir con el fin de la humanidad, el fin de la sociedad, el fin de mi útero...", pero hoy soy más consciente de la tontería que supondría tenerlo si realmente no quiero.

Muchas personas ya me decían en esa época que cambiaría de idea, que "todo se verá", que "¿cómo no vas a ser madre?" y decenas de comentarios más bien despectivos. Pues varios años después, todavía tengo más claro que no quiero. Tengo la puerta completamente cerrada. Sí, es así, he tomado ya la decisión. No quiero tener hijos ahora ni a largo plazo.

Obviamente hablo de mi sentimiento ahora y lo que sé que durante mucho tiempo va a ser así. Nunca digas nunca, por supuesto. Pero, muy a pesar de las personas que me lo comentan, las posibilidades son ridículas. No entra en mi vida. No veo en mi vida un ser que dependa total y absolutamente de mí. No quiero querer a nadie más que a mí ni a mi familia ni a mi pareja (si la tengo). No quiero poner a una persona por delante de todo. Porque esa persona, si tiene que ser alguien, seré yo. 

Tengo muchos sueños, muchos proyectos, mi juventud está en pleno auge, quiero hacer muchas cosas, soy entusiasta, estoy motivada por la vida, deseo exprimirla al 100%. Y sé que, desgraciadamente, teniendo hijos, no va a ser posible.

Además de la enorme responsabilidad... tienes que crear a una persona en todos los ámbitos. Va a ser bebé, niño, adolescente, adulto, humano, ciudadano. Hay que brindarle todo. Hay que educarle. Hay que responsabilizarse. Hay que velar por su felicidad, por encima de la tuya. Esto es así. Y si no lo es, no tengas hijos. Prefiero cultivarme a mí (que ya bastante tengo), que dejarme a medias para dedicarme a otra persona.

Mi madre nos tuvo a mí y a mis hermanos para no hacer nada de lo que digo. Flaco favor. Menos mal que mi padre sí apechuga con sus actos. Pero la falta de una madre se nota, se nota esa ausencia, ausencia de algo que nunca viviste... yo todavía la "disfruté" algunos años (aunque fue pésima) pero mis hermanos crecieron sin ella. ¿Por qué lo hiciste?

Cabe decir que mi hermano no fue deseado, pero mi padre es antiaborto. Es decir, apoya que cada uno haga lo que quiera; pero en su caso prefiere tener al hijo, con todos los pesares. Y que conste que él sólo me quería tener a mí, y acabó con una familia numerosa y monoparental, llevando años y años en el paro ahora mismo.

Me desvío. El caso es que muchas chicas dicen desde jóvenes que no quieren ser madres y todos se le echan encima con que es una locura y que ya cambiará de idea. Ya voy a por los 26 años y mi idea no hace más que reforzarse continuamente.

Veo parejas con hijos, familias, y sinceramente... lo repelo. No me gusta lo que veo. Lo respeto y lo admiro si es lo que ellos realmente querían construir, pero yo no lo quiero para mí. No quiero esa vida, no me gusta. Y veo a mujeres ya entrados en sus 30, sin hijos, sin cargas, solteras en su mayoría, independientes, con su piso, sus proyectos, su diversión... y veo que es lo que quiero. Así quiero estar yo.

Por suerte, existen más hombres que no quieren tener hijos que los que sí. Así que, esas mujeres independientes, no suelen tener problema para tener pareja. Pero, ¿qué es lo que pasa? Que me he ido a juntar con el que quiere una familia numerosa.

Ahora mismo esta cuestión no ronda nuestra mente y estamos en un punto muy bueno de nuestra relación. Yo he acabado de estudiar y estoy inmersa en avanzar profesionalmente (aunque cuesta arrancar, pero lo conseguiré). En 1 ó 2 años seré bastante estable económicamente y tendré mucha libertad, podré hacer muchas cosas. Ya tendré 28 años aproximadamente. Ahí despegará mi vida, al fin. ¿Creéis que puedo tener en mi cabeza tener hijos? Ni de broma.

A lo que iba: estamos genial. Somos jóvenes, no tenemos cargas, no tenemos deudas, no tenemos problemas. Pero ahí está el tema. Hace varios meses sí me lo sacó a la luz, y pasamos por una situación muy crítica. Fue algo así: "eres la mujer de mi vida, te quiero muchísimo, quiero estar contigo, pero quiero tener hijos. Y los quiero contigo, obviamente".

Y yo, ¿qué hago ante eso? Me dan ganas de llorar. No puedo hacer algo que no quiero hacer, algo tan comprometido, por él. Lo siento pero no puedo. Pero no le quiero perder por ello. Es más, me parece absurdo que dos personas que se adoran no puedan estar juntas por alguien que no existe

Para mí la relación de pareja es importantísima. La conexión que tengo con él es brutal. Lo que tenemos es verdaderamente especial, real y de gran valor para mí. No puede ésto joderlo. No. No pero parece que sí.

Supongo que muchos seréis conscientes del deterioro de la relación de pareja cuando se es padre y madre. La relación da un giro espectacular, es inevitable. Ver hasta el punto que han llegado muchas familias me apena demasiado, y sé que yo no quiero ser una desgraciada más, lo tengo clarísimo (porque sé que lo acabaré siendo si hago algo que no quiero). No quiero tener sexo una vez al mes ni ver a mi novio 5 minutos antes de quedarme frita en la cama de cansancio. No. Quiero que nuestra relación sea mágica y nada la entorpezca, quiero ser el 100% para él y él el 100% para mí (obviamente dejo aspectos sociales y profesionales a parte; me refiero a que somos 2, no 3 ni 4).

No quiero tener un "novio mueble" (en plan: está pero no está; así son muchas familias), no quiero llamar a mi novio "papá". Mi concepción de compartir mi vida con una persona no tiene sitio para niños. Quiero a esa persona, no a los hijos que pueda tener con ella. No quiero dividir mi amor. No quiero priorizar otras personas por delante de mí y de él.

Y, ojo, si mi destino es quedarme sin pareja, no tendré absolutamente problema. "No boyfriend, no problem", lo tengo clarísimo. Libertad absoluta. Y no me refiero a ligar ni a acostarme con quien me dé la gana (llevo 7 años con el mismo y encantada, creedme que eso me da muy igual). Me refiero a poder construir mi vida a mi completo antojo sin pensar en nadie más. Pero, por supuesto, quiero a mi chico. Le quiero muchísimo, me importa mucho, me da mucho y somos felices juntos. (Por eso mismo, ¿por qué estropearlo? Pf...)

Él cree que yo cambiaré de idea. Que llegará un momento que me aburriré, me estabilizaré, me dará el instinto maternal o quien sabe qué, y querré. Y yo sé que no. Sé que no tengo ni tendré instinto. Sé que nunca me aburriré. Sé que si me estabilizo, será para hacer lo que yo quiera y tomar decisiones que sólo dependan de mí. Ninguna situación va a ser propicia para que yo crea que tengo que ser madre.

Creo que él no es consciente de la magnitud del problema. Me refiero a que no sabe lo que significa en realidad tener un hijo; todo lo que conlleva. Es más, no le veo en absoluto preparado ni capaz. Sé que puede serlo con el tiempo y con esfuerzo, pero... pero. Pero no mola, es lo que pasa. Renunciar a tus tardes con colegas, a tus salidas de fin de semana, a tus caprichos, a tu coche... jajaja. No tiene ni idea del berenjenal que es tener hijos. 

Luego me dice: "pues Benito y Fulanita están encantados con su niño". Claro, qué remedio les queda. No se van a fustigar por ello, ahora a cargar con el mocho y a renunciar de todo lo que la juventud te puede dar (y es un hecho: a sus amigos que son padres ya no se les ve el pelo). Todos podemos hacerlo, el caso es estar haciéndolo siendo feliz, estando a gusto, sin estrés, con tiempo para ti, con una buena economía...

Yo sé que él no quiere renunciar a muchas cosas y deberá hacerlo. Porque yo no voy a cargar con el mocho. No. Eso de: "bueno, he quedado, ya vendré". No. ¿Quién se queda con el niño? ¿Cómo nos organizamos? ¿Quién lo lleva, quién lo va a buscar? Está enfermo, hay que cuidarlo. Tiene que hacer los deberes. Hay que darle de comer, lavarlo, vestirlo, enseñarle mil cosas. Jajajaja, cariño, no eres capaz, te conozco. Y sé que eso te parecerá una mierda, tal y como me lo parece a mí. Y vivir en una mierda, no es vivir. Puedes aguantar, puedes caminar como un zombie, puedes cerrar los ojos ante la realidad... pero no nos gustará. Y no quiero que seamos infelices.

Igualmente... nada, mi novio está empeñado. Y ahora el tema no sale a la luz, pero quién sabe cuando saldrá. Y me preocupa.

Y ya me pueden decir mil veces que las alegrías que te da un hijo "se pagan", que tanto sufrimiento y esfuerzo merece la pena... porque no. Porque mi felicidad no va a depender de lo feliz que sea mi hijo. Quiero desarrollarme y llenarme como persona, no como madre.


Hace un par de años le pregunté a mi ginecóloga cómo podía saber si era fértil. Me dijo que si pensaba tener hijos ahora; le dije que no. "Entonces, cuando quieras tenerlos, ya lo veremos". No, no quiero eso. ¿Y si no soy fértil? Quiero saberlo ahora, no cuando haya tomado la decisión de ser madre. Quebraderos de cabeza que me ahorro. Tanto para una persona que quiere tener hijos como para una que no, me parece una información útil. Te ahorras el disgusto. Y para una persona como yo: si por cualquier remota circunstancia fuera a ser madre y me encuentro con que no puedo, tendría un impacto afectivo terrible en mí, que nunca he querido tener hijos.

Mi novio me dijo una vez que, en el caso de que no pudiera tener, pues bueno, es lo que hay. Por eso quiero saber si soy fértil, así de sencillo. En fin... Aunque sé que puedo serlo ahora y dentro de unos años no, quién sabe. Pero si no lo soy ahora, pues es una información relevante que podría cambiar bastante muchos aspectos de mi vida (la amorosa especialmente).

Que lo más seguro es que sí lo sea... tengo periodos menstruales totalmente normales y regulares y ningún problema de salud... sin embargo, algo me dice que seré propensa a tener dificultad para concebir... llámalo intuición, llámalo deseo de no ser madre. Pero, bah, lo dudo... he tenido VPH y algún pequeño problemilla debido a ello, pero no he sido un caso grave ni mucho menos.


Estoy asustada por cómo puede acabar este tema... quiero mucho a mi chico, mucho mucho, y de verdad quiero una vida con él, CON ÉL. Y sería tan triste dejar lo nuestro por ésto, queriéndonos tanto, gustándonos tanto, importándonos tanto... me rompería el corazón en mil pedazos. Saber que está aquí, tan cerca de mí, y no poder estar con él. No sé. 

De verdad, no sé qué espera él, pero no piensa. No quiere pensar ni reflexionar. Su decisión no tiene argumentos ni motivos: él quiere dejar descendencia y punto. Y si es niño mejor. Y jugar al fútbol con él. Punto. No necesita comerse la cabeza con nada. No va a cuestionárselo nunca. Él sigue intuitivamente el ciclo de la sociedad (por así decirlo).

Una vez le comenté que qué le parecía que su hermano de 33 años no tuviera a la vista la idea de ser padre (porque la novia tiene bastante claro que hijos, por lo menos ahora, NO, y ella tiene unos 28 años, creo). Y me dijo que se le estaba pasando el arroz. ¿En serio? ¿Se le está pasando el arroz? Dios mío, no me lo puedo creer. También me dijo que no lo quería dejar pasar más de 10 años desde ahora. 

Voy lista. Estoy confiada en que llevamos meses sin tocar el asunto, y yo suelo soltar pullitas de lo angustioso y trabajoso que es tener hijos, pero no reacciona. Además de mi odio profundo a los niños; no los soporto xD una cosa es darles clases y otra ser su progenitor. Es muy distinto. Y aún así, me sacan de mis casillas interiormente (porque no sé de donde saco paciencia para ser amable, cariñosa y divertida, supongo que sé que sólo les tengo que aguantar un rato y que el marrón real lo tienen sus padres y no yo).

Me parece un horror arrebatar a alguien su deseo de paternidad... pero también me parece un horror obligar a alguien a serlo. Todos tenemos derecho a decidir qué es lo queremos y, la verdad, no se me ocurre ninguna solución para nuestro caso. O cede uno, o a la mierda... y no me gusta ninguna de las opciones :(

Él llegó un punto que no me quería escuchar, hasta insinuando que estaba loca por no querer... he tratado de demostrarle que no soy la única con estos sentimientos y que no me puede obligar.


Oh, necesitaba desahogarme. Y ya me pueden decir egoísta. Si querer tu propia felicidad es ser egoísta... ¡creo que todos lo somos!


PD: Todo esto sin tener en cuenta lo que es el embarazo, lo que supone para la mujer, lo que le afecta, etc. Me da un miedo terrible.

viernes, 3 de abril de 2015

Semana #5 y última - Objetivo sano.

Algo que no valoré la semana 4 porque ni siquiera tuve que pensar en ello, fue la ausencia de dolor de estómago. No tuve ninguna molestia. Me sorprende. Ya casi era una costumbre sufrir del estómago por haberme pasado. Y, pf, qué descanso no tener más malestar. Cuánto lo aprecio ahora que no lo tengo. Porque, aunque me pase un día, como el resto de días no me he atracado y mucho menos de alimentos malos, el estómago no se me resiente.

Me alegro tantísimo de que ya los crispis azucarados, el pan bimbo blanco, el colacao normal... no me llamen la atención...! ME ALEGRO TANTOOOOOO... porque, de verdad, qué tortura. Menos mal que lo he conseguido. Porque es horroroso verlos absolutamente TODOS los días y NO PODER RESISTIRTE A ELLOS. Ahora los veo y me dan más o menos igual. No sabéis lo que me ha costado lograr ésto. Hace un mes, caía cada día. Me daba hasta rabia que los compraran. Y, por ejemplo, me comía un paquete de crispis, y al día siguiente había otra vez!! Y me decía a mí misma: joder, ahora me los tengo que comer. En serio, qué tortura. Y qué falta de respeto. Mis hermanos sin poderlos desayunar por la mañana... Y cuántas tardes me habrán preguntado "te has comido el pan bimbo?? Joééé". Qué vergüenza. No son para mí. Punto. Si los quiero, me los compro.

Antes incluso los buscaba a propósito... quería saber si había... y me decía: no, no lo comas... y luego se hacía de madrugada e iba a por ello, a arrasar. Deplorable.

Las chucherías... pienso a veces en ellas, pero tengo que comprarlas expresamente (que me sale por un ojo de la cara cada vez que lo hago jaja) y no las tengo a la vista, así que son más fáciles de evitar.

Vamos por días:
El viernes muy bien, siempre comiendo generosamente, y por la noche a eso de las 12 (cuando me suele dar "la cosa") me hice tazones de leche con colacao sin azúcares, una ensalada bien grande y comí una buena cantidad de pavo y chicles. ¿Momento superado? Aunque me preocupa estar continuamente dándole al colacao (a parte de echar a la leche, siempre le doy cucharadas).

Sábado y domingo los pasé fuera con mi novio, de hotel, y suelo comer mucho mejor porque los picoteos y atracones son imposibles jajaja. La verdad es que comí genial, sin excesos y sano, y por la noche unas copitas bien merecidas ;P. Lo que nunca pude superar fueron los desayunos de buffet; sin embargo, esta vez me comporté como una persona normal. Tomé mucho zumo, café con leche y 4 tonterías (fruta, uvas pasas, mermelada, bastante queso eso sí... jaja acabé llena pero no inmóvil). Otras veces he arrasado con las pastas o me he comido medio kilo de tostadas con de todo xDD. Eso sí, ese día ya por la noche (para variar -.-) en casa me sentí un poco con gula, y comí bastante queso (tenía ya el antojo de por la mañana). Acabé con unos 400 g :/

El lunes, iba bastante bien comiendo puré de patata, arroz, pan integral... leche con cacao... y pretendiendo dejar a un lado tanto queso. Y creí que lo había logrado. Pero últimamente me voy a la cama muy tarde, y a eso de la 1 de la madrugada me dio la cosilla y me comí 400 g de queso otra vez :( qué me pasa con el queso ahora?? Pfff... me siento fatal, porque he pasado de no comerlo apenas a comer grandes cantidades de manera recurrente, y me da miedo que me vaya mal para la piel...

A raíz de esto, el martes me apetecía innovar, cambiar. Para sentirme motivada y no acabar siempre igual. Ya estaba con la mosca detrás de la oreja por el comentario del post anterior sobre rawtill4, bananadiet, veganismo y tal... y, a pesar de que la fruta de ahora no me gusta, me he esforzado un poco y he recordado cuando comía yogur con frutas, mermelada, canela... siempre he sido muy fan del yogur helado (Llao-llao, sabéis?) y recuerdo que hace cosa de un año me ayudé mucho con la fruta y los yogures para controlar la ansiedad. Y es cierto, funciona. Porque es dulce, está rico, es como un capricho del que no te puedes sentir culpable de ninguna manera! Porque no te estás haciendo mal, es sano, nutritivo, aporta vitaminas, energía y azúcar del bueno.

En definitiva, me he animado con la fruta y he comprado plátanos, piña, manzanas, fresas... y las he mezclado con yogur, mermelada, canela, gelatina... wow, qué delicia!! Y qué simple, verdad? Por qué no lo habré hecho antes? Me siento muy motivada y con ganas de ponerme hasta atrás de yogur y fruta constantemente jajajaja sé que me sentiré mucho mejor, que siempre tendré un comodín para los momentos de ansiedad fácil, económico y que me sentará bien. Y quieras que no, comer 400 g de cereales integrales o de queso necesita un tiempo considerable de digestión. De vez en cuando vale, pero para el día a día la fruta es mucho más digestiva, además me ayudará muchísimo para ir bien al baño ^^

Jolín, estoy muy contenta con este empujoncito. La verdad es que me siento/sentía algo desorientada sobre qué comer... sobre cómo gestionar las ingestas extra para no pasarme... (que, de verdad, me quedo inútil y muy llena, creo que por eso lo hago por las noches... así duermo y se me pasa jaja). Y el hecho de tener medidas me ayuda mucho, en plan: 2 yogures mezclados con 2 plátanos y 1 manzana. Fin. En cambio, si tengo un paquete de pan bimbo, por ejemplo, la medida es el paquete entero, y me cuesta la vida dejarlo a medias.

Y así seguí hasta ayer por la noche, que me dio un ataque de ansiedad horrible y de los de verdad, nada de "la cosilla". En serio, qué mal lo pasé. Comí bien, por la tarde fuimos a por un yogur helado al Llaollao, a estrenar el año (yuhuu, qué ganas tenía), después comí fresas y plátanos con yogur, canela, mermelada... y a eso de las 10-11 de la noche me dispuse a hacerme unos bocadillos de pan integral que tenía en el congelador (me viene bien congelar para no arrasar tanto xD). Y cuál fue mi sorpresa, que no estaban (eran 3 barras). Lo había comprado esa misma tarde y ya no había, se lo habían comido. Y, cómo no, el pan bimbo normal ahí, en el armario, muerto de risa porque nadie se lo come. Mira, me entró una rabia......... un mosqueo pillé... que me había comprado esas 3 barras para todo el puente y para írmelas racionando, e iba yo a cenar más a gusto que todo... qué impotencia y qué rabia sentí. Y puede parecer algo absurdo, no pasa nada, pero me cabreó de sobremanera. Sobre todo porque estoy segura de que saben que es mío (que lo he comprado yo con mi dinero, vaya) y el pan bimbo que tanto trato de respetar y evitar estaba ENTERO. Para colmo, me llamaron egoísta. Pillé un berrinche sola y acabé comiéndome el paquete de pan bimbo entero y 2 barras de pan blanco enteras (las normales no las cogen y las integrales sí... hola?).

Después me sentí fatal, tanto esfuerzo por lidiar con ésto... de hecho hacía tiempo que no comía pan bimbo de la casa y reconozco que no tuve que haberlo hecho porque, en teoría, no es mío (aunque sigo perteneciendo a esta casa y es obvio que puedo coger lo que quiera, porque quien paga (mi padre, sin ir más lejos) me lo permite, de eso no hay duda).

Qué disgusto me llevé yo solita... y lo pagué conmigo misma... pero que toquen mis cosas o rompan mis planes me vuelve loca. Más si trato de solucionar algo, y si estoy midiendo al dedillo todo lo que compro y consumo porque sale de mi bolsillo. En fin...

Hoy estoy bien; olvido lo de ayer, ya está, ya pasó. No tiene que sobreponerse a todos los demás días buenos. Compré pan integral de nuevo xD y ya está, ya estoy en paz. Oh, qué mal trago tan absurdo. Además, tengo plátanos, manzanas, naranjas, zumos, yogures, gelatinas, cacao sin azúcares... y los básicos: puré de patata, arroz, todo tipo de pasta, algunas verduras...

Lo cierto es que ya no se me hace tan difícil. Después de un atracón como el de ayer, suelen seguirle 3 días más de atracones. Y hoy no ha pasado. Con todos los alimentos buenos que tengo, estoy servida y encantada ^^ (pero que no me los toquen :@ xD) y espero que así siga, y tengo bastante fe ahora mismo, que era lo que me faltaba.

Además, que ya es primavera!! Qué ganitas!!! Esto siempre me anima. Espero el verano con los brazos abiertos. Y también mis melocotoneees, mis cerecitas...

Cambio de mentalidad total, al fin vuelvo a sentirme algo más contenta y alegre. Y no sólo por el clima, que también hace.


Y con ésto, acaba mi andadura... sé que hay días que son y serán un poco desastre, pero no es ni debe ser la norma. Me siento más en paz y creo que voy superando las "malas adicciones". Lo mejor es que ahora me siento más capaz que antes. Quizá, más adelante, volveré a comer chuches ocasionalmente. OCASIONALMENTE, he dicho, jajaja. 1 vez al mes, por ejemplo (antes era 2-3 veces a la semana, pf, con un gasto de 4-5€ por cada bolsa). Pero todavía no estoy preparada, puede ser peligroso. Aún así, lo conseguiré.

jueves, 26 de marzo de 2015

Semana #4 - Objetivo sano.

Bueno, ha sido un mes de altibajos total... pero esta última semana ya tenía que ponerme seria de verdad.

He comido bastaaantes chicles y colacao sin azúcares a cucharadas, pero bueno. Por lo demás lo he hecho medianamente bien, y encima he estado con la regla.

Que he querido chuches? Sí... y coger el paquete de pan bimbo y comérmelo con ansia, también... Pero no, estoy intentando controlar esos horrorosos momentos, comprarme yo misma pan integral y comerlo como algo normal cuando a mí me apetece, no cuando me da la locura. Aunque esos momentos de locura han disminuido.

Voy a hacer memoria del día a día. El viernes fue bien, me ayudé con cantidades industriales de verdura por la tarde (sí, meriendas tremendas jajaja pero sanas) y a eso de las 12 de la noche, ya cenada, agarré el colacao sin azúcares un rato.

El sábado también bien, aunque fui al cine y yo siempre me cojo la caja grande de palomitas. Hasta ahí bien, pero mi novio no se comió ni 1/5 de la suya, y me la acabé comiendo yo (grande también). Estuvo mal? No sé... me pasé un poco, no cabe duda... y, aún así, por la noche tenía ganas de inflarme a frutos secos. Pero me aguanté. Ja. Encima que te pones fina de palomitas también quieres frutos secos? Ésto qué es!?

El domingo, la verdad, sin problemas... mucho puré de patata, leche, zumos... no sé, comí bastante y bien y me encontré muy bien.

El lunes también bastante bien, aunque por la noche me dio la cosilla y comí 200 g de queso y bastante leche. Nada alarmante tampoco, no?

El martes, ay... ya tenía algo de ansiedad acumulada o no sé bien bien qué. Comí purés de patata, leche con cacao... y acabé yendo al supermercado a por mi pan de molde integral. Pude haber cogido barras de pan blanco normal, cereales azucarados... pero no, fui y me comí el integral. No hay tampoco demasiada diferencia, pero sé que esto me ayuda a no "contar" siempre con estos alimentos que me encuentro por casa y arrasar con ellos (que luego mis hermanos no tienen pan para el almuerzo y esas cosas xD). Y será mejor que sea integral. En fin, acabé poniéndome como el quico (el paquete tenía 820 g, ojo, y ya había comido otras cosas...).

El miércoles ya tenía la ansiedad "matada" y no me costó demasiado... algún picoteo nocturno de dulce de membrillo, pero nada desmesurado (unos 200 g). Poco a poco esos momentos de tensión se reducen, aunque todavía aparecen. Cuando me pasa, siento que respiro más intensamente, inhalo y exhalo fuerte y rápido, me siento nerviosa y ansiosa. Suele pasarme cuando llevo tiempo sin poder dedicarme a mí exclusivamente. Sí, me he dado cuenta, es uno de los motivos de los atracones.

Necesito tener ratos para mí, para mis cosas y planificar a mi antojo. El martes ya era el cuarto día que pasaba en casa de mi novio (a excepción de pequeños ratos del lunes porque tuve que trabajar y renovar la mochila de ropa), y ahí no tengo la misma libertad de movimiento, por así decirlo. No tengo mis cosas, ni mi espacio, ni mi ambiente, y tampoco tenía mi comida (por eso el queso y otras cosas... no me voy a poner con el colacao delante de nadie). Además, valoro mucho comer tranquila, no me gusta que haya conversación, televisión, y mucho menos cuñados, cuñadas y suegra en un ir y venir constante. Sin contar las continuas preguntas sobre qué estoy comiendo y a qué horas (un puré de patata a las 6 de la tarde no les parece normal, y, joder, es que prefiero comer sola, de verdad, me harta, me dan ganas de esconderme xD).

Hace muchos años que como sola. En mi casa, la hora de comer o de simple reunión significaba acabar discutiendo por una cosa u otra. Cualquier tontería era válida. Y estando mis dos hermanos pequeños y mi abuela... ni te cuento. Mi abuela es muy guerrera, mi padre muy tozudo, mis hermanos unos contestones... Total, acabé independizándome en mi propia casa y mi habitación es mi santuario jajaja. Años y años después, ellos siguen igual. A la hora de la comida se arma la Marimorena en el salón de casa cada día, y yo lo oigo a lo lejos, con la puerta cerrada. Es que paso.

Por eso, cuando se me rompe la tranquilidad me estreso con facilidad y busco esos momentos a solas. Me doy un atracón y vuelve la calma. Qué mierda. Por suerte, sólo sucedió el martes, y no lo hice con lo primero que pillé en la cocina. 

El problema fue cuando eso se convirtió en una costumbre y lo hacía cada día, sin ansiedad, sin motivo, por simple gusto. Unido a otros problemas que me hacían sentir algo hundida... Y es lo que estoy tratando de solucionar... ^^

El jueves tampoco tuve demasiado problema, ya dos días en mi casa, con más tranquilidad, haciendo mis cosas... eso sí, me regalaron un bote de almendras garrapiñadas de 200 g y me lo comí entero jajaja, pero qué son 200 g? Muy poco, de verdad xDD no lo puedo considerar atracón real de los míos.

Bueno, quitando esos pequeños picoteos diarios, mini caprichos, han habido sólo 2 días críticos, el de las palomitas a tope y el de los 820 g de pan integral. Pero estoy contenta, me noto mejor de ánimo y de ansiedad. Ya no me siento tan dominada por alimentos de mierda. He comido menos chicles que la semana anterior. El colacao también ha disminuido. No he comido chuches, ni pan blanco, ni colacao normal, ni cereales azucarados.

Me siento más dueña de mí misma al fin. Voy a hacer una semana más hasta que ya pueda llevar esto con normalidad. Porque a pesar de que he mejorado, los 200 g de queso, 200 g de dulce de membrillo, 200 g de almendras garrapiñadas... uf, cada día es algo, y he sentido en ocasiones que lo hacía por matar la ansiedad. La gente normal se pone dos lonchas de queso en un bocata, no se come todo el paquete porque sí.

Pongamos 5/7 bien, y mañana empieza la definitiva.

jueves, 19 de marzo de 2015

Semana #3 - Objetivo sano.

Obviamente algo no va bien cuando necesitas darte atracones. A mí, me evaden por completo. Me hacen no tener que pensar en otras cosas. Es como un momento de gloria, en el que no existe nada más. Y necesito esos momentos frecuentemente.

Si fumara, estoy segura de que necesitaría tabaco constantemente. Sería una ruina.

También, esos lapsos de ansiedad, deben tener alguna explicación. Preocupación, nervios...

Así que, juntando la ansiedad con el bienestar momentáneo del atracón, tenemos el combo perfecto. Pero, efectivamente, es poco duradero. No se soluciona el problema de raíz.

Y es que no sé realmente por qué me pasa. No me privo de nada, como mucho y bien (quiero decir que no como una ensaladita con una pechuga de pollo... porque entonces no sería ansiedad, sería hambre, y no me extraña que así surjan atracones en personas con dietas estrictas). He podido comer como una cerda, y me quiero dar el atracón igual. Incluso pensando: pf, es que no tengo ni hambre y me voy a llenar muchísimo, pero me quiero comer un paquete de lo que sea. Me da calma y paz hasta que me lo acabo.

Por eso los chicles me ayudan bastante, y no puedo dejarlos. Al menos no estoy comiendo 3 paquetes diarios como hace unas semanas. Que ni éstos me ayudaban a parar los atracones.

Los atracones van a seguir existiendo, pero tengo que procurar que sea con buenos alimentos, sólo es eso. Nada de comida que es puramente azúcar, que no es ni comida. Alimentos que nutran. Y poco a poco ir reduciéndolos.

Es verdad que estoy pasando por una época de problemas y pueden ser los detonantes, pero, joder, no es motivo. No. Aunque, visto de otra manera, mucha gente bebe alcohol, toma medicamentos, fuma marihuana... ¿Por qué se desahogan así? Ahí encuentro un poco de conexión.

¿Castigo o recompensa efímera? Yo qué sé.


Efectivamente, acabé comiendo leche en polvo el mismo viernes. Un bote de 600 g que estaba más o menos por la mitad... unos 300-400 g, y como se acabó, no volvió a suceder (menos mal...).

Pero digamos que se me "abrieron" las ganas de atracón, y eso pasó ANTES de la hora de comer... después de la leche en polvo comí bastante queso, 5 ó 6 plátanos y puré de patata, de esos sobres que se supone que son 4 raciones... me quedé súper llena y con miedo de tener dolor de estómago. Por la noche, sorpresa! Tenía ganas de atracarme de nuevo, joder... pero intenté ser fuerte (ya lo había hecho por la mañana, jolín....) y me comí 2 paquetes de chicles para calmarme. Tuve los intestinos un poco revueltos después.

El sábado no estaba muy allá para hacerlo bien. Intenté calmarme comiendo fruta, yogures... y no lo pude evitar. Cayó un paquete entero de pan bimbo blanco por la tarde (no tenía del integral ni nada... error) y, como no tuve suficiente, 2 barras enteras de pan blanco con queso de untar. Sí, 2, enteras, bien grandes :/ madre mía... digno de dolor de estómago durante la noche. Por suerte tuve alguna molestia pero no fue a más.

El domingo ya me notaba contenta y decidida a coger carrerilla. Porque cuando lo haces un día bien, ya tienes el impulso suficiente para seguir. Comí muy bien, bastante cantidad pero bien, y de cara a la tarde me dio un ataque raro y me puse a buscar por armarios, cajones, nevera... algo que llevarme a la boca, como una loca (idiota de mí por no tener mis alimentos comodín). Me acabé comiendo un paquete entero de tostadas y 1 barra de pan blanco, otra vez. Y aún así no estaba satisfecha y me lié con el colacao azucarado y la nocilla a cucharadas. Cantidades nada despreciables.

Bajón terrible...

Es que no aprendo. NO APRENDO. No veo que me hago mal. No veo lo pésimamente que lo he pasado y me arriesgo a volver a estar así. Y encima soy tan estúpida de quedarme sin existencias para el fin de semana, pensando en que no me pasará, que podré comer normal y punto. Y no. Y yo trato de evitar los atracones, me hago puré de patata, como fruta, bebo zumo, como chicles... y acabo cayendo igual. No hay manera, no lo entiendo.

Por eso creo que es importante contar con buenos sustitutos de los alimentos que suelo ansiar. Cereales integrales, pan integral, colacao sin azúcares... Al empezar me valía con cualquier cosa, hasta con fruta y verdura. Pero estos días no. No sé qué me pasa. Paso de ponerme a cocinar, es más fácil coger el pan. Y la fruta de esta temporada no me atrae para nada...

El lunes ya sí que no estaba nada positiva, quise empezar bien pero estaba con un runrun constante, y por la tarde me compré 4€ de chucherías, me las comí sin ilusión, sin alegría, sin nada, cuando para mí las chucherías son sinónimo de felicidad, de que me lo estoy pasando bien y compartiendo momentos con alguien, no sola y con amargura. Para colmo, por la noche, me comí 3 tazones enormes de frutos secos variados y quedé a punto de explotar.

Viernes, sábado, domingo y lunes MAL.

En mi favor puedo decir que me vino la regla el martes... estoy casi segura de que no tiene nada que ver, porque esto me pasa cualquier día, pero quién sabe...

El martes, al fin, me puse las pilas. Hice una compra decente y no tuve problema. Tan difícil era?? Pero es que me quedo tan desganada que yo misma me dejo caer... Comí 400 g de cereales integrales en un momento crítico, pero no lo considero mal. Chicles también. Así que, por fin, tuve un día bueno. Y el miércoles me costó mucho menos y genial, aunque 2 paquetes de chicles y colacao sin azúcares a cucharadas.

Hoy, jueves, también muy bien. Pero con el colacao sin azúcares... lo tengo aquí a mi lado. Todavía no he abierto ningún paquete de chicles y espero no hacerlo... a ver si aguanto hasta mañana.

No puede volver a suceder eso de no tener nada. Pan integral, cereales integrales, puré de patata, colacao sin azúcares, alguna que otra verdura, zumos... con eso me vale.

Y con los chicles tengo que intentar no pasar de un paquete diario.


3/7 días bien...

Centrarme en: COMPRAR, TENER SIEMPRE MIS COSAS. Aunque gaste más dinero del que debería. Que nunca me falte comida buena. Porque si no tengo nada, acabo cogiendo cereales azucarados, pan bimbo normal, colacao azucarado... lo hago, sin remedio, sin ponerme trabas.

Ha sido una semana muy mala... Desde que comencé el objetivo, no había comido chucherías ni colacao normal... esta semana he tirado muchas cosas por la borda, entre ellas mi ánimo. Y me joroba muchísimo, porque, aunque parezca una tontería, la leche en polvo fue el detonante. Sabía que la iba a pifiar, y lo hice igual. Y mira lo que me está costando remontar. No puedo permitir que algo así me desmorone todo el trabajo.

Esta semana ya estoy convencida de lograr 7/7. 

jueves, 12 de marzo de 2015

Semana #2 - Objetivo sano.

El jueves pasado, fatal. Ya lo expliqué en la anterior entrada xD por lo que el viernes bien, que estuve enferma y para recuperarme comí muy suave (y no me costó nada, porque todo me daba náuseas).

El fin de semana, atemorizada por volver a ponerme mala, lo hice más o menos bien hasta el domingo por la noche. Menos mal. Y qué bien te sientes cuando te tratas bien, qué diferencia! Por qué no compensa? Por qué no pienso en lo contenta y llena de energía y bienestar que estoy cuando me alimento bien? Sin malas digestiones, sin llenarme hasta reventar y quedarme casi inmóvil (xD sí... qué masoca)...

El sábado fui al cine y no me vi tentada por las chucherías!

El domingo comí bastante queso, unos 250 g (mejor, frente a los 400 del otro día). Comí chicles también. Pero me he comprado los de la marca Dia y son diferentes, al masticarlos son distintos y no pierdo tanto el control con éstos! Lo malo fue que por la noche me comí 3 tazones repletos de frutos secos: almendras, avellanas, anacardos, cacahuetes... Con lo bien que iba... pero no estuve en casa y me faltaban mis cosas :( Aún así, tampoco fue terrible, no? Los frutos secos son muy buenos, pero no tengo medida... y durante la noche el estómago estuvo un poco resentido... soy tonta...

El lunes por la tarde, me moría por unas chuches. Me compré unos caramelos tipo sugus, sin azúcar, y luego estuve algo hinchada. También bebí 1 litro de zumo y, bueno, me engañé un poco jaja. Lo doy por superado.

El martes bien también, comiendo mucho pero cosas buenas. El miércoles parecido, pero me hinché a zumos, yogur bebible... (de litro en litro voy yo) y también comí mucho, por lo que estuve bastante llena y me incomodó toda la tarde. Por la noche, no sé por qué, me dio la ansiedad (había comido mucho y bien!) y me comí 2 paquetes de chicles de los de 32 unidades cada uno...

Hoy he comido bien también, parece que no tan bestia como ayer porque me encuentro mejor, y he estado picoteando algún chicle. Ahora mismo me encuentro fenomenal, pero cerca de la medianoche se me giran las tornas o qué sé yo, y vete a saber!! Pero no tiene pinta! :S Intentaré ir a la cama pronto.


Resultado: 5/7 bien :) vamos mejorando. Aunque algún día tiene su pero.

Conclusión: Esta vez no caí en el error de no comprar toda la comida que fuera a necesitar. Hay que comer, comer mucho, claro que sí. Nutrirse correctamente. Cantidades generosas! Pero me pasa que, aún así, aún habiendo comido de todo, me dan ataques de ansiedad. Así que, si se dan, hay que comer pero la opción sana. Es sencillo!! Y no sentirse mal por ello. 

Lo digo porque si me tengo que comer 1 kg de verdura, me lo como. O 400 g de cereales integrales. 300 g de arroz. 1 litro de zumo. 250 g de queso. Sí. La diferencia es abismal!! Como mucha cantidad igual, pero me siento increíblemente mejor. No tengáis miedo a comer :) nada de cantidades ínfimas. Debemos escoger los alimentos adecuados!


Me gustaría hacer una semana todo bien, pero es complicado. Sabéis que ronda por casa? Leche en polvo. Hace muuuuucho tiempo que no la tomo... Antes me la comía a cucharadas, como el colacao. No sé si me voy a poder resistir :/ no es buena... es prácticamente azúcar. Qué rabia, porque trato de superar ciertos alimentos y aparecen otros. Ahora los cereales azucarados y el colacao no me llaman tanto, pero aparece ésto y me siento muy vulnerable...

Estoy segura de que caerá... ni yo misma me estoy poniendo trabas para ello. Puedo optar por muchas otras cosas sanas y mi cabeza no me deja, ahora quiere leche en polvo. Y me da miedo hacerlo un día y engancharme. A unas malas, se acaba el bote y que no se compre más. Madre mía...


Voy a seguir con el objetivo sano hasta que consiga un 7/7, eso lo tengo claro!! 7 días seguidos sin atracones de alimentos chatarra.

viernes, 6 de marzo de 2015

Semana #1 - Objetivo sano.

Ya ha pasado una semana desde que me propuse comer más sano. Empecé bien, pero estos últimos 3 días han sido horribles. No he podido superarlos, y no encuentro el por qué. Si bien es cierto que me ha pasado otra cosilla que me ha jorobado bastante... por suerte no se trata de personas que te fastidian, pero bueno, me limita bastante y de momento no tiene solución. Digamos que se arreglaría fácilmente con dinero. Paciencia... paciencia, pero no lo pagues con tu salud, muchacha, que no tiene la culpa!


Para organizarme bien y no meter la pata, marqué unas pautas. Pautas que seguí los primeros días y martes, miércoles y ayer, jueves, me tomé por el pito del sereno.

Primero, cambios en los alimentos:
- Cereales azucarados por cereales integrales.
- Pan de molde blanco por pan de molde integral.
- Cacao en polvo normal por cacao sin azúcares añadidos.
- Chicles sin azúcar por caramelos sin azúcar.
- Chucherías por... nada. Más bien, por comida, simplemente. Es mejor comer cualquier otra cosa que chucherías. Fruta, aceitunas, sopa, patatas, puré, yogur, arroz... lo que sea.

Antes que eliminar, mejor substituir!

Segundo, tener siempre disponible la alternativa sana. Nunca encontrarse sin nada.

Tercero, no dudar en comer, sea la hora que sea, si me da la ansiedad. Pero siempre la opción buena. 

La tercera pauta no debería ser así, porque la comida sigue siendo la respuesta, pero no es algo que se pueda cambiar de un día para otro, digo yo... así que, la mejor solución que he visto, ha sido esa.


No cabe duda de que, al principio, la opción buena es mucho menos apetecible que la insana, pero que mucho. Por lo que sí, me he liado con el colacao a cucharadas, pero como éste no está tan bueno, no he abusado en absoluto. Me canso antes y a veces es que ni me apetece. Pero sé que el azucarado no lo voy a tocar! (Trabajo mental duro... xDD)

Los caramelos tampoco me enganchan mucho, puedo comerme 3, 5 o más, pero no me provocan lo mismo que los chicles, que me fulmino los 32 en un abrir y cerrar de ojos.


Vamos por días:
El jueves pasado, primer día, lo superé sin problema. Ahora bien, el viernes por la noche, me moría por un chicle. ME MORÍA. Jajajaj, terrible, qué mal lo pasé. Pero sabía que si me comía uno, no podría parar.

Algo que no he hecho bien ha sido seguir teniendo chicles en casa. Pero preferí mantenerlos por si en algún momento me daba la locura y optaba por algo peor. Fue duro.

Y así fue como el sábado me comí 1 paquete entero por la noche. Estoy contenta igual, la reducción de cantidad es evidente.

Desde el primer día noté que no había comido chicles. La hinchazón bajó brutalmente. Increíble.

Estuve comiendo cereales integrales, pan integral, patatas, verduras... y bien. Mi tránsito mejoró bastante y la ansiedad se redujo.

El lunes le di al colacao "sin azúcar" a cucharadas, pero nada, cero remordimiento. No hay que sentirse mal, progreso ha habido, aunque sea pequeño. Debemos felicitarnos y valorar nuestro esfuerzo, chicas! Confieso que me apetecía de sobremanera una mega-bolsa de chucherías. Qué antojo...

Eso sí, el martes, se lió gorda. Y me arrepiento mucho porque fui imbécil: no tenía fruta, ni verdura, ni cereales "buenos", ni pan integral... NO TENÍA NADA!! Me vi capaz de tener un día normal, o qué? No sé qué pasó por mi cabeza. Porque me veo empezar el día muy bien y parece que tengo fuerzas para superarlo. Pero llegó la tarde y se me hizo un mundo. Por evitar el pan bimbo normal y las guarrerías, comí queso en polvo, del que se echa a la pasta, a palo seco; dos paquetes. Para qué? Para acabar comiéndome el paquete de pan bimbo igual y otro de tostadas. ENTEROS, y loca de ansiedad.

Terrible. Me desaté. Y lo peor fue que esa noche tuve dolor de estómago. No sé si recordaréis que estuve muy enganchada al queso, y conseguí que se convirtiera en un alimento que no causara ansiedad en mí, comiéndolo puntualmente. Supongo que a mi estómago no le sentó nada bien que le metiera unos 400 g de golpe. Y el hecho de que el pan y las tostadas no fueran integrales (y que comiera una cantidad muy bestia)... me vino muy mal para ir al baño.

Lo veo, veo el mal que me hace, así que no debo permitir que se repita. DESPENSA Y NEVERA CARGADAS DE COSAS BUENAS SIEMPRE!

El miércoles empecé bien, pensando en remontar, SIN PENSAR EN EL DÍA ANTERIOR. No debemos pensar en las meteduras de pata. Tenemos una nueva oportunidad y hay que aprovecharla. Si vives anclado en el pasado, no avanzas. Te da más ganas de hundirte. FUERA!!

Sin embargo, no fui capaz. Todo lo que como de atracón va a parte de las comidas normales, eh? Y, bueno, me puse fina de frutos secos... aún habiendo estado mala del estómago.

Ayer, jueves, ya me vi de mal humor. No tenía ganas de nada, todo me salía torcido. Estaba muy negativa. Y acabó peor. Paquete de pan bimbo entero, paquete de tostadas entero... Paquetes de 800 g y 300 g... había comido puré de patata, había tomado leche con cacao... y más cosas, no sé, comí muy bien. Y por la noche hago eso. Inexplicable... no alcanzo a comprender.

Hoy me encuentro terrible. Terrible. Normalmente paso malas noches de estómago, pero hoy se me ha postergado al día. He pasado más de medio día con náuseas, mareos, diarrea, mal sabor de boca... sólo pensar en el pan bimbo me da repulsión. Estoy hecha polvo. Ahora estoy en la cama, algo revuelta. Ha sido un día de comida blanda y de recuperación (a pesar de que he tenido que dar algunas clases que estuve a punto de cancelar, pero por mis ovarios he ido, no puedo permitir que esto afecte mi vida profesional... ya es el colmo).


Bien, a comenzar de nuevo. Ha sido una semana de prueba, por así decirlo. Bastante fatídica al final xD de 7 días, uno comí chicles y otros 3 de atracones de pan blanco, tostadas, queso, frutos secos... 4/7 bien (me perdono el de los chicles jaja).

No vamos a ver la parte mala. Me he demostrado que puedo, pero he de ser más constante, firme e inteligente. Me alegro de haberme puesto las pilas y exigirme un cambio de actitud, no quiero seguir sumida en los atracones y en la comida chatarra. NO SE PUEDE VIVIR ASÍ. Pero todavía tengo que trabajar mucho en ello...

Ya he cargado la nevera y la despensa de todo lo que necesito. Intentaré que no se repitan esos episodios de ansiedad nocturna, pero, si se dan, que sea con alimentos más adecuados. Que, cuando pasa una vez, es muy difícil cortarlo. Ya ves, llevo 3 días así. Empiezas uno y no puedes parar. He tenido que enfermar para reaccionar.


Tengo que ir recuperando poco a poco una alimentación sana. Es genial tener tus caprichos de vez en cuando, pero cuando te atrapan de esta manera y entras en un círculo vicioso interminable y demoledor, hay que actuar. Que las consecuencias son malísimas. 

Yo siempre me he dado mil caprichos, y de vez en cuando podía darme algún atracón y encontrarme mal. Comer con ansia, pasarte y que se resienta el estómago. Pero de ahí a que sea una conducta diaria y necesaria, NO.


Me cuesta y me va a costar una barbaridad. Pf. Qué difícil, joder. Pero no hay que rendirse.

jueves, 26 de febrero de 2015

Objetivo sano.

Bueno, ya basta. Basta de chucherías, crispis azucarados, colacao a cucharadas, etc.

Conseguí mejorar mucho mi alimentación en los últimos meses, hasta que llegó algo personal que me rompió todos los esquemas y volví a encontrar un desahogo en la comida chatarra y el azúcar. Ahora me cuesta volver a la normalidad y caigo constantemente.


Ayer, sin ir más lejos, me comí dos cajas enteras de crispis, que tienen 400-500 g cada una. Y nada de integrales e historias, de los que tienen más azúcar que otra cosa. Energía a tope, y luego me sentí súper rara, muy acelerada. Claro, con el chute de azúcar... me pasó hace mucho tiempo, un día que abusé del colacao a cucharadas. Creo que lo tomé por la tarde-noche y, ya de madrugada, se me aceleró el pulso muchísimo y sentí una necesidad brutal de comer atún y jamón salado. 


Cuando me pasa algo así me asusto. Sé que no es nada, que es momentáneo, pero también sé que no puedo seguir haciendo cosas así. Porque a la larga sí que puede dar problemas. No puede ser una costumbre.

Con lo bien que estaba yo... y ahora se me hace un mundo. Ya no tenía ansiedad, estaba tranquila, no sé. Me sentía en paz, bien, feliz. 

También estoy comiendo un montón de chicles cada día. Sabéis los paquetes de Mercadona de 80 céntimos, verdad? Que vienen 32 chicles. He llegado a comer 3 paquetes diarios. Lo mejor es el día que sólo como 1. Madre mía. Resultado: gases, pinchazos, hinchazón... terrible.


Así que vamos allá, reto, reto serio. Día 1 sin chicles, sin chucherías, sin crispis azucarados, sin colacao a cucharadas. En general, sin azúcares que no nutren. No me aportan nada, no son saludables.

Prioridad a los alimentos reales, especialmente frutas y verduras. Siendo flexible y comiendo generosamente, pero sin esos "alimentos" vacíos.

Me voy a comprometer y a hacer un review semanal, a ver qué tal lo llevo. Porque no va a ser fácil. Es mucho más sencillo llegar a casa y agarrar un paquete de pan bimbo que ponerse a cocer cualquier cosa. Y de entrada me parece mucho más apetecible la chatarra que cualquier otra opción sana, pero supongo que es cuestión de costumbre. Cuando vas dejando atrás esos alimentos que no aportan nada, ya no los echas de menos.

Joé, qué difícil va a ser... jaja. Venga, hay que ser fuerte! Que si no, nunca se sale del agujero!

lunes, 16 de febrero de 2015

Fin de la ortodoncia.

El pasado Martes día 10 me quitaron los aparatos, ¡yuhu! 1 año y 10 meses con ellos.

Me los habrían quitado bastante antes, allá por Septiembre, pero quedaba el tema de las paletas. La mordida cruzada ya estaba perfecta y los dientes de abajo rectos, pero las paletas seguían a su bola. Era mínimo lo que tenía, una un pelín torcida, pero quería arreglarlo (por supuesto).

Cada mes la dentista probaba un método nuevo para que se alinearan. Resulta que no son iguales, por eso la ortodoncia por sí sola no pudo rectificarlas. Ahí es donde el dentista juega con sus truquitos. Y ya para Diciembre dio con la clave. Cuando volví en Enero me dijo que perfecto, que ya estaba lista, y me dieron hora para dos días después para quitarlos, pero yo no podía. Por eso se alargó hasta Febrero.

¡Y así estoy ahora!



¡Qué liberación, qué sensación! Al fin puedo lavar mis dientes como Dios manda, oh, qué gussssto. Ya me estaba cansando el hecho de no sentir que los limpio bien. Y poder mover los labios libremente, hacer el gesto de un beso, ¡increíble! Los labios se deslizan, jajajaja. Me estoy flipando, pero joé, qué incómodos son. En estos 3 últimos meses aproximadamente, me estaban cansando. Antes no, la verdad, los he llevado muy bien, no me importaba demasiado ni me han molestado en exceso.

Para la mordida cruzada he llevado bastantes gomitas que unen la dentadura de arriba y la de abajo, y también por cuestiones de encajar. Las muelas superiores de la parte derecha ya no están hacia dentro, sobresalen a las de abajo. Ha quedado todo perfecto.

Claro que mis dientes son enormes y eso no se puede cambiar. Pero enormes, eh. Unos paletones y unas pedazo de muelas que no veas... jajaj. Por eso, al menos, tenerlos alineados para mí es un alivio

Foto con los aparatos:

¡Horror!

Alguna chica me ha comentado sobre la extracción de muelas... mi opinión y la de muchos dentistas es no quitar ninguna pieza si no es estrictamente necesario. NUNCA. Son dientes tuyos que están sanos, no hay motivo consistente para eliminarlos.

A mí me dijeron que la solución fácil sería quitar 4 piezas: tendría espacio de sobras para enderezarlo todo e incluso, al tener los dientes tan grandes, se disimularía mucho porque podrían tirar hacia dentro. Pero eso te cambia bastante, hay que tenerlo en cuenta. Y no, ni yo ni mi dentista estábamos de acuerdo con ello. Me falta espacio, sí, pero no es un espacio vital. Por ejemplo, la falta de espacio hacía que los dientes de abajo estuvieran apelotonados. Ahora están rectos pero salen un poco hacia afuera (nada, mínimo). No altera mi mordida ni la forma de mi boca. Así que, no hay problema.

Conozco personas que también les han dicho lo mismo, que hay que extraer. Una chica en concreto tiene los dientes considerablemente más pequeños que los míos y no salen hacia fuera como los míos tampoco. Ni mordida cruzada ni nada... no sé. No lo veo en absoluto necesario. ¡Y "dicen" que es por cuestiones de espacio! No lo entiendo, pero bueno, es una cosa entre el dentista y el paciente, sopesando los pros y los contras.


Ahora llevo retenciones en los 4 dientes de arriba y los 4 de abajo. Es una línea metálica que, la verdad, se nota con la lengua y siento que a veces me entorpece un poco, pero es cuestión de acostumbrarse. Para las noches, debo ponerme esto:


Pensé que sería incomodísimo y me daría la noche, pero no lo he notado. Será que duermo como un lirón.

En un mes tengo visita de nuevo para ver cómo va la cosa, y ya se acabó.

Ahora toca hacerme una limpieza y me interesa muchísimo hacerme un blanqueamiento. Pediré un presupuesto y ya puedo comenzar a ahorrar jajaja.


Mi novio se va a poner aparatos también en breves en Vitaldent. Pensé que sería carísimo, pero le ha salido genial. Por 2600€ le han empastado varias muelas, le han hecho una limpieza previa, le pondrán los aparatos por el tiempo que sea necesario y, cuando se los quite, se los blanquean. ¡El blanqueamiento está incluido! Caries+ortodoncia+blanqueamiento = 2600€. 

El blanqueamiento en Vitaldent vale 310€, que yo pregunté porque estaba interesada. Es un precio fijo. Sin embargo, en mi dentista me han comentado que depende de cómo sea, vale más o menos. Así que, quedo a la espera de pedir presupuesto.


¡Dientes rectos y perfectos, al fin!

martes, 3 de febrero de 2015

Saneamiento máximo de pelo + DIU.

Ya toca romper un poco con las entradas depresivas con intenciones automotivantes, ¿no? Lo cierto es que el primer día lo "aprobé", pero ayer y antes de ayer no estuve muy bien... Hoy, de nuevo, a levantar cabeza y a ver si dura más, jolín.

Muy a mi pesar, de alimentarme tan mal, me estoy notando la piel de la cara peor. No me salen granos asteroides, pero se ve más fea. Mal tono e imperfecciones que hace 1 mes no tenía. Así que, ¡¡más me vale acabar con esta racha!!

Me gustaría comentar cómo voy con el DIU. Lo llevo hace casi 5 meses ya. Recuerdo que el primer mes fue regular, desde el momento de la introducción hasta la primera regla. Soportable, pero era algo que estaba ahí. Como si se avecinara una regla continuamente, pero podía hacer vida normal perfectamente (con Ibuprofenos de vez en cuando). Fue horrible cuando me vino la regla, eso sí. La primera no tanto, o no lo recuerdo mucho. No sé si fue la segunda, que lo pasé realmente mal. Unos dolores desorbitados. De despertarme en la madrugada y no poder estar tumbada de dolor y tener que tomar Ibuprofeno cada día. Pero cuando se iba, cero dolor. A partir del segundo mes, ya no tenía ningún malestar entre reglas. 

Los primeros dos-tres meses, tuve reglas más largas. Más abundantes no sabría decir, pero largas sí. El periodo me suele durar 4-5 días, y los primeros meses con DIU me duró 7. También, los días antes de venirme la regla, tenía pequeños sangrados, pero nada exagerado. Y tuve dolores menstruales típicos (menos la horrible regla mencionada antes), pero más que antes de ponerme el DIU.

Sin embargo, la última regla fue muy diferente. Sí que tuve pequeños manchados antes de que me bajara, pero ningún dolor (a ver, molestia puede que alguna, pero mínima) y la regla en sí me duró 4 escasos días. Cero Ibuprofenos. Y ya llevo unos 15 días desde esa última regla y no he vuelto a manchar y no he tenido malestares. Sangraré, seguramente, a los 4 días de que venga. Pero son sangrados muy pequeños. 

Sobre el flujo más abundante... lo noto más o menos igual. Sí que es verdad que en alguna ocasión puntual he dicho: ups, aquí ha bajado algo, jaja. O lo he notado al secarme con papel cuando voy al baño. Pero no es lo habitual.

Yo tenía fe en que los primeros meses eran un trance y que todo se normalizaría. Cuando tuve esa regla tan terrible me dije que si se volvía a repetir o si era lo habitual, me lo quitaría. Y no ha sido así. Todo sigue igual excepto pequeños sangrados previos a la regla.

Entiendo que pueda haber algún mes que se note más que otro, pero se puede soportar perfectamente. Yo nunca tenía dolores antes, nunca he notado la regla en sí (a excepción de que baja sangre, obvio). Quizás a una persona que ya parte de reglas algo difíciles, con el DIU se le acentuarán más.


Balance: muy satisfecha y contenta, sin miedo de seguir con él y confiando que cada regla va a ser "buena" como siempre, dentro de lo "buena" que puede ser una regla jaja.

Puntualizo que en las relaciones sexuales no ha interferido en absoluto.

Al final me he enrollado.


En el tema del pelo, el alisado japonés fue la mejor decisión que pude tomar hace 7 meses. Gracias a ello, estoy saneando el pelo todo lo posible. Desde el último corte bastante radical en Mayo y el posterior alisado japonés, considero que me creció bastante. Estas fotos son del pasado Noviembre:


Secado al natural.


Se me mantiene así, tal cual, tras lavarlo. Llevo exactamente 7 meses sin desempolvar las planchas :)

A pesar de que no me lo veía mal, es verdad que algunas zonas de apreciaban resecas y parece que la esencia de mi pelo con ondas sin sentido sigue presente, aunque en mucha menor medida. Como la parte superior me la veía genial y no iba a cambiar, decidí cortar un buen trozo de nuevo.

Estuve comiéndome la cabeza con cortármelo mucho más, a lo Miley Cyrus pero dejando pelo lateral (eso de enseñar ambas orejas no me gusta), pero se me pasó pronto. No creo que vaya conmigo, ni con mi cara ni con mi estilo. ¡¡Pero es algo que queda pendiente para esta vida!!

También, sabiendo que podía sacar partido al alisado japonés, no lo iba a desperdiciar. Puedo sanearlo poco a poco hasta que todo el pelo se haya renovado.

Así quedó:



Recién salida de la peluquería, sin alisar. Sólo quise corte, y me lo dejé secar al aire libre (así, además, me ahorraba unos buenos euritos). Me lo corté un par de semanas antes de Navidad, por si no me gustaba o para ir acostumbrándome. Pero me gustó mucho, ¡¡y ni hablar de la comodidad!! Para manejarlo, lavarlo, hacerme coletas... ¡qué diferencia! Puntas perfectas, suave y sedoso al tacto... aún siendo grueso y teniendo mucha cantidad. ¡Se agradece!

Y así me quedó en Navidad:


¡Al fin puedo sacar partido a la onda del flequillo!



Con un poquito de sérum es suficiente, pero aquí, para que las puntas quedaran despuntadas y "efecto despeinado" (que me gusta mucho, por cierto), me puse el pelo hacia abajo y apliqué un poquito de cera de peinado y laca. Que si no parecía una niña buena que nunca ha roto un plato jaja.

Muy contenta, no me da en absoluto trabajo... sólo lavar, mascarilla un ratito, y listo. Es sencillamente genial. Y me encanta cómo queda, qué más puedo pedir.

Ahora me ha crecido un poquito y no sé si seguir cortando o dejar que crezca... de momento lo dejaré crecer y de cara al verano decidiré, según vea cómo me queda. Porque en verano, llevarlo más cortito es ideal. Después de tantos años llevándolo súper largo y dándome tantísima faena, verme en esta situación es increíble. Y es que no me importa llevarlo corto o largo; simplemente me dejaré llevar en su momento y, nada, adiós planchas y bienvenido sea el pelo completamente sano.

viernes, 30 de enero de 2015

Pasan cosas que te desestabilizan.

Nunca me he sentido emocionalmente estable al completo. Conmigo misma, quiero decir. Por eso, cuantos menos altibajos exteriores tenga, mejor. 

Me gustan mis rutinas, me gusta hacer lo que he creado. Me gusta el ambiente de paz y calma que he conseguido. Me gusta mi privacidad. Me gusta no tener estrés. ¿Agobiarme? Hace meses y meses que no vivo esa sensación. Hasta que... PUM. Pasa algo, algo que no estaba en tus manos, y te revuelve los esquemas. Todo sigue igual, pero dentro de ti no; dentro de ti algo ha cambiado. Las emociones son más fuertes, tanto las buenas como las malas. Pero a las buenas les cuesta más aflorar.

Odio que algo entorpezca mi mundo. Quiero que si algo me molesta, si algo me desestabiliza, sea culpa mía, no de otros. Pero quizás tengo que empezar a ver que es posible, es una posibilidad cuando el mundo general se basa en las relaciones humanas. Toca aprender y superar, aunque sea difícil de asumir.

Llevaba una racha muy buena en todo, y estas últimas semanas (¿semanas? ¿o días? se me hace eterno) he estado de los nervios. He pasado de tener el estómago completamente cerrado, cosa que jamás me había sucedido, JAMÁS, a volver a sentir ansiedad, y he vuelto a comer chucherías cada día (bolsas de medio kilo) y a darle a la cucharada con el colacao. Hacía mucho que no me sucedía. Y comerlo con nervios, con ansiedad y descontrol, dejándote una sensación totalmente patética.

Ayer fue el primer día que no lo hice después de prácticamente una semana haciéndolo día tras día. He decidido levantar cabeza ya, porque cuanto más te hundes en el pozo, más difícil es salir. Me asusta ver hasta qué punto me ha llegado a afectar. ¿Me convierte eso en una débil emocional? ¿O simplemente soy humana pero no estoy preparada para estos palos (o no los concibo porque no son normales)?

Hoy, las ganas de seguir en mi miseria persisten. Sería muy fácil encerrarme en la habitación con el bote de colacao o el paquete de cereales y pasar las horas hasta quedarme dormida. Pero no puedo, no puedo porque tengo cosas que hacer y tengo que plantar cara a la vida. Y no debo, no debo porque nuestra existencia no sirve para ésto, estamos aquí para hacer cosas grandes, aunque sea a través de cosas pequeñas. Así que me voy a alimentar bien, voy a exponerme al Sol, voy a sonreír, me voy a poner guapa, voy a salir, voy a bailar y me voy a divertir.

Mañana será otro día y habrá que sacar fuerzas de donde sea también.

miércoles, 7 de enero de 2015

Traición.

Hacía tiempo que no mascaba la traición en primera persona. Mucho tiempo. Mucho tiempo creyendo que tienes personas en las que confiar plenamente, que nunca te harían nada malo.

Siempre he ido con pies de plomo con todo el mundo, para no tener que sufrir ni pasar malos ratos. Al fin descarté demasiadas personas tóxicas de mi vida y, sinceramente, me he quedado con muy poco. Pero lo poco que tenía, era real y valioso.

Sentirte llena porque todo lo que tienes es más que suficiente y no necesitas más, no tiene precio. Puedes tener más relaciones con personas conocidas, pasar buenos ratos, etc. Pero no se compara a lo que te une con "tus imprescindibles".

Pensaba que todo era leal y sincero y que siempre lo sería y he sido una ingenua ilusa. Me he llevado un chasco tremendo que jamás habría esperado, jamás. Pueden pasar cientos de cosas, cientos de roces, alguna discusión... tonterías, al fin y al cabo. ¿Pero ésto?

Me han apuñalado de la manera más sucia y rastrera que podía imaginar. Poniendo buenas caras y traicionando a las espaldas. Estoy tan decepcionada... No puedo con las mentiras. Si algo me caracteriza es ir con la verdad por delante, duela lo que duela. 

Lo peor es que hay personas que no van con la verdad por delante porque saben que esa verdad hará daño. ¿Y es motivo suficiente para seguir mintiendo?

Qué ruin, qué ruin. No tengo otra palabra.

Confianza bajo mínimos. Estoy rota. Ahora recuerdo por qué tengo tan poca gente a mi lado, porque pasar por ésto es devastador.

Pero sigo sin comprender por qué. ¿Por qué? ¿Por qué se hacen estas cosas? Jamás se me ocurriría traicionar a una persona que me importa así. Jamás. Si conmigo lo han hecho, ¿qué tengo que hacer ahora? No puedo perdonar, no puedo olvidar. Sé que está reciente, pero lo voy a llevar siempre en mi mente.

¿Qué he hecho para merecerlo? Nunca he causado este daño a nadie, ¿por qué me lo hacen a mí? Y de la manera más rastrera y asquerosa que puede haber.

No puedo hacer oídos sordos, no puedo seguir como si nada. Pero ¡¡parece que es lo que tengo que hacer!! Jajajaja, madre mía.

Estoy alucinando, alucinando por todos los costados.

Esto duele mucho.

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