jueves, 27 de noviembre de 2014

Operaciones faciales.

Cuando vi el cambio radical de Renée Zellweger, me quedé muerta. Muy muerta. No lo podía creer ni comprender. Totalmente diferente; otra persona


En el caso de Renée, mi impresión fue muy mala. Ha perdido toda su dulzura y su esencia. Me parecía una chica monísima, con mucho encanto. Me gustaban especialmente sus ojos, iban con ella, eran "suyos".


Ha envejecido sus rasgos y, en fin, un desastre. Un desastre que nadie esperaba.

Entreteniéndome más con este tema, encontré a Eiza González, y me quedé a cuadros también.


Tampoco hay nada malo que decir, pero cuando vi el después...


Espectacular, simplemente espectacular. La veo guapísima. 

Fue un completo chasco descubrir que se había operado tanto para este resultado. Me costó mucho creer que la de antes era ella.


Nariz, labios, el contorno de la cara... incluso los ojos son distintos, pero quizás es una cuestión de maquillaje, no sé. 

Estoy entre indignada y celosa. Indignada por dos cuestiones:
- La falta de aceptación física que tenemos muchísimas personas.
- Lo fácil que resulta para algunas personas cambiar.

Celosa porque veo a Eiza después, y siento cierta envidia. Me encantaría tener su cara. Y su pelo, su ropa, su estilo, su todo. Y dudo que sea la única a la que le pase.

Pero, ¿es justificable ese cambio? ¿Hasta qué punto es lícito criticar a estas personas por lo que han hecho? Por un lado me horrorizo por la envergadura del tema (operarse tanto... la falta terrible de autoestima...), y por otro admiro que hayan hecho lo que les apetece y estén ahora a gusto consigo mismos (aunque es cuestionable en algunos casos).


¿Qué opináis? Yo estoy flipando, es la mejor frase que tengo para describir mi estado ahora mismo jaja.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...