martes, 30 de abril de 2013

Edulcorantes.

Hace años que utilizo sacarina para endulzar la leche y el café.

No fue premeditado. Mi abuela siempre me decía: "¡el azúcar es muy malo, niña!". La veía todas las mañanas con su "pastillero" de sacarina Hacendado, y me animé a probarla.

El resultado fue bueno. Además pensaba que, como comía muchas golosinas, ¿para qué me iba a dar una dosis extra de azúcar? (no fue una decisión difícil para mí el escoger entre azúcar del desayuno y las golosinas; efectivamente habría sido mejor eliminar las golosinas, pero...)

El caso es que mis tazones de leche son monumentales. Y me echaba diariamente 8 pastillas de sacarina en el desayuno (durante varios años). Y si bebía más leche a lo largo del día, pues más. Conforme mi edad y mi sentido común iban avanzando, veía que era una aberración. Sabía que me costaría, así que fui reduciendo progresivamente. Echaba 6... luego 4... y, hoy por hoy, echo 3 y, alguna vez, 2. Si bebo más leche durante el día, procuro echar 1 pastilla, aunque a veces me apetece más dulce y echo 2, y en, raros casos, 3 de nuevo (intento hacer balance de cuántas llevo ya para no excederme).

Esta reducción progresiva de edulcorante la comencé hace unos 2 ó 3 años.

Igualmente, al beber tanta leche al día, la suma de pastillas de sacarina es algo alta. Puedo sobrepasar las 10 en algunas ocasiones, aunque suelen ser entre 6 y 8. Y ahora me asusto mucho pensando que antes me echaba 8 en cada tazón.


He leído algo sobre edulcorantes, y el de Ciclamato y Sacarina de Hacendado no se compone de ingredientes alertados como muy dañinos (tampoco está totalmente demostrado que los edulcorantes lo sean, pero sí pueden ser nocivos en grandes cantidades). Quise informarme por si debía cambiar al aspartamo, stevia, fructosa... por saber cuál sería el menos perjudicial.

Las informaciones son algo difusas. He podido sacar, más o menos, que hay que evitar que el edulcorante contenga dextrosa. Del aspartamo tampoco hay buenas críticas. Sorprendentemente, he visto que hay edulcorantes con prácticamente el mismo poder calórico que el azúcar y su única diferencia es que no producen caries (vamos, que nos venden un poco la moto con los chicles sin azúcar... éstos son el xilitol, sorbitol y manitol). Y, aunque la fructosa también es "hipercalórica", es el edulcorante con menos índice glucémico (no es una mala opción si no vamos a abusar de ella).

(Corregidme si doy alguna información errónea, no he profundizado en el tema pero quería dar unas reseñas básicas y válidas, obvio).

Finalmente, he decidido que la sacarina que utilizo es decente, y no la voy a cambiar (también está en formato líquido y seguramente se puede encontrar en otras marcas, no sólo en Mercadona). Pero sí me preocupan las cantidades y quiero alertar a esas personas adictas a los edulcorantes. La verdad es que son una opción muy recurrente, porque si tomáramos tanto azúcar como sacarina, correría azúcar por nuestras venas. Y si debemos tener en cuenta los demás alimentos que ingerimos que contienen azúcar... apaga y vámonos. (Luego se ríen de mí... "¡te hincas todas esas chuches y ahora me vienes con la bobada de la sacarina!". No lo entienden... xD)

Dicen que una pastilla de sacarina equivale a una cuchara de café de azúcar. (Dios... 8 cucharadas de azúcar necesitaba yo, qué barbaridad)

La Ingesta Diaria Admitida de sacarina 2,5 mg por kilo de peso, y de ciclamato 11 mg por kilo.

En los ingredientes de este edulcorante, consta que únicamente el 6,5% es sacarina, con lo cual se entiende que el resto es ciclamato y otros ingredientes (correctores de acidez, gasificantes...).

Me sorprendió la IDA de la sacarina, me pareció muy poco. Así que me puse a hacer cálculos como si lo que tomo fuera 100% sacarina (me pongo siempre en lo peor xD).


Una pastilla de esta marca pesa 61 mg.

Una persona que pesa 50 kg puede tomar, como máximo, 125 mg de sacarina diarios. Con lo cual, la ingesta máxima de sacarina se reduciría a 2 PASTILLAS y pico.

Así que, a partir de hoy, echaré 2 pastillas a mi desayuno (buf), y si me hago vasos de leche durante el día, echaré 1 (buf, buf).


Aclarar de nuevo que este complemento alimenticio no es en absoluto 100% sacarina, con lo cual, he hecho un cálculo algo extremista. No puedo ceñirme a 2 pastillas diarias, porque si quiero edulcorar en más momentos del día, lo haré. Creo que es un margen recomendable.


Me hace gracia que en los foros se comente: "¡¡llevo años tomándola y no he muerto0oh!!"
Ya, claro, yo tampoco. Pero no sé qué sería de mí con 40 años tomando más de 8 pastillas de sacarina al día. 

Lo hacemos para reducir el azúcar, pero nos añadimos otro problema si nos excedemos con creces... la toxicidad y los riesgos de padecer complicaciones en el hígado, riñones, problemas gastrointestinales e incluso aumento de la posibilidad de cáncer.


¿Queremos salud? 
Si nuestra necesidad de dulce no es alta, no necesitamos utilizar edulcorantes. El azúcar no es tan malo como lo pintan.
Y si los utilizamos, que sea con medida.

lunes, 29 de abril de 2013

Y apareció el orden dentro del caos.

Aunque aún tengo mis caprichazos, que no caprichos, estoy comenzando a reordenar mi alimentación.
¡Sí!

Primero decir que pude comerme un quesito del caserío y espaciar los quesitos día sí día no. Y aún así, ¡¡hay algún día que no lo he comido!! Ya no me crea ansiedad, no me apetece especialmente. Y casi con todo. Obviamente tengo mis días de antojo (y con la regla, que se me fue hace 2 días), pero no es a todas horas, como me sucedía antes. Eso era gula pura y dura.


Mi estrategia ha sido la siguiente: saber de qué alimentos parto y racionarlos. Me lo comería todo de una sentada, y no puede ser, porque me quedo sin comida. Y eso implica más gasto. Además, es una cuestión personal de poder, de autocontrol, de calmar las ansias.

Mi manera de racionar los alimentos: una unidad de algo que me gusta mucho día sí, día no.

La semana pasada tenía antojo de yogurt con plátano y mermelada. Compré el lunes 6 plátanos, 6 yogures y un bote de mermelada.

Mi yo de hace unas semanas se comía el bote entero de mermelada a cucharadas en 5 minutos. Y 4 plátanos seguidos (o los 6, ya que estoy...). Todo en la misma tarde.

Mi yo racional ha dicho: sólo puedes 1 plátano, 1 yogurt y 2 cucharadas de mermelada. Y si lo comes hoy, mañana no podrás repetir (pasado mañana sí).
Hoy me comí el último plátano y aún me quedan 2 yogures y 3/4 de mermelada. ¡Alucinante!

El día que no coma ésto, puedo comer una gelatina. E igual, si hoy como gelatina, ¡mañana no tocará!


Con los tubos de jamón de pavo y pechuga de pavo, me permito una ración al día (o dos, dependiendo). Si el tuvo es de 600g, lo parto en 3-4 trozos. Y aunque me muera de ganas de comer más, me aguanto (por eso hay días que me permito dos raciones, porque buf, cómo cuesta, me gusta mucho ¡y me da fuerzas!). Igualmente siempre he sido muy basta con las cantidades y no quiero ser muy drástica reduciendo. El caso es no quedarme con hambre, pero tampoco saciarme hasta el fin del universo (antes me comía el tubo entero, ahora 1/3 y en alguna ocasión 1/2).


Aunque sólo llevo una semana, el sentimiento de orden y control con la comida lo incubé desde el reto del queso (inconscientemente). Y pensaba que me iba a costar más, pero en absoluto. Ahora valoro más el momento en que me pongo a comer, lo disfruto. Supongo porque sé que ese alimento no se va a repetir de nuevo en el día. Y no me crea ansiedad, porque en un momento u otro, lo comeré. Yo decido cuándo y cuánto. Y si me lo comiera todo hoy, ¡no me quedaría ni para mañana ni para pasado! (Antes me daba igual si no me quedaba para el día siguiente... ya comería cualquier otra cosa, y si no, marranadas. PUES NO)


Recordar que mi ansiedad era convulsiva (como bien describió Emilia en un comentario, ya que a ella le sucede). Muy brutal. Saber que tengo ahí los alimentos y no pensar en otra cosa que querer comérmelos... ¡y comerlos! Llegar a comer en un día medio kilo de pavo, medio bote de colacao a cucharadas, casi todo el bote de 750g de nocilla, fiambres de queso y litros de leche de vaca... (alguna vez he redactado mis intakes y, aún haciéndolo bien dentro de mis posibilidades, eran exorbitantes)

Lo he hecho tantísimas veces... y nunca me preocupé. Nunca me di un ultimátum, a pesar de los terribles dolores de estómago, hinchazón, estreñimiento... Nunca fui consciente, era feliz y me daba igual. Sabía que iba a llegar a casa e iba a arrasar, sin remordimientos y sin intentar evitarlo. Y aunque me he planteado muchas veces cambiarlo por los malestares digestivos, nunca lo he llevado a cabo.

Realmente, no me importaría seguir así de no ser por la salud y por no acabar con las existencias. Porque era un gasto tremendo. Y ahora, por ciertas situaciones familiares, me encargo yo de mi comida. Mi padre me da un dinero semanalmente y debo administrarlo. Quizás ha sido el detonante final para querer hacer "vida normal", el tener una estabilidad y una rutina alimenticia "correcta". (Mi salud al carajo¬¬)


Estoy experimentando un cambio muy radical. Y me ayuda mucho el hecho de que, desde que comencé, no he vuelto a tener apenas malestar digestivo (aunque el estreñimiento sigue igual de mal), hinchazón desmesurada y pesadez.

También tengo salvado de avena y de trigo que voy comiendo de vez en cuando con yogures, y he substituido al 95% la leche de vaca por leche de soja (todavía me queda 1 litro de leche de vaca y tendré que consumirlo). De verdad, me siento mucho mejor. Aunque bebo 1 litro al día como mínimo jajaja (esto todavía tengo que tratarlo xD) es que me encanta.


Mi plan ha sido ese, decidir las cantidades y la frecuencia de cada ingesta para controlar la compulsión. Y no salirme de ahí bajo ningún concepto. No planeo qué comeré exactamente cada día porque también me muevo por apetencias e imprevistos.

Confieso que he tenido momentos de debilidad, pero permitidos. Fui al cine y comí 200g de frutos secos, y el día anterior con el partido de Champions unos 300g de pistachos. Pero no me sentí mal ni me sentaron mal. También he ido a tomar helados algunas tardes y de cena de fin de semana y ningún problema... ¿Sabéis cuánto me costaba llegar a las cenas "programadas" sin haberme empachado? Porque a mí, cenar a las 22-23 me parece tardísimo... y aunque tenía hambre, aguanté (eso sí, ayudada con muchos caramelos).

Por otro lado, tenía un bote de colacao fibra en sus últimas que estaba abandonado, porque mi perdición era el colacao "malo", el azucarado jajajaj y ayer por la noche caí en sus redes y lo acabé. Y no me siento mal por ello (si hubiera sido medio bote sí, pero digo yo que serían 50g o menos lo que quedaba). Ha sido lo único impulsivo que he hecho. Porque con todo lo demás me porto bien; diferente sería si anduviera liándola todo el día y luego además me hinco el colacao (como hacía antes). Que por cierto, es el de Sannia: 22g proteínas, 25g HdC (12g azúcares), 8g grasas y ¡34g FIBRA! Ya podían ser todos así, más sanos. Maldita industria alimenticia, cuántas mierdas meten a todo. Igualmente, no tengo pensado comprarlo otra vez. No me sirve para nada. Las veces que lo he comprado ha sido por pura gula y por querer substituir el azucarado, y el resultado era peor.


Estoy súper feliz, ¡no tengo ansiedad! Tengo 1kg de pechuga de pavo que sé que me durará varios días. Tengo la rica mermelada esperándome para mañana...

¡No tengo esos deseos irrefrenables de comer! Sí que tengo hambre y como, pero estoy modificando esas ganas de seguir comiendo sin parar, aprendiendo a comprender que ya no necesito más (está resultando difícil, pero lo estoy llevando como nunca).

He de admitir que me ha ayudado mucho la leche de soja con café soluble para esos momentos de agobio que no sabes que hacer. Momentos en los que antes agarraría cualquier marranada y me la comería sin pensar.

Aparte, me propuse que mi hora de comer fuera de 13 a 14, y la cena de 19:30 a 20:30. Así, entre esas horas, sólo podía optar por los tentempiés que me permitiera el día. No lo llevo muy a rajatabla lo de las horas, pero lo intento. Mis horas más críticas ahora son las de a partir de las 23 (por eso ayer sucumbí al colacao). Intento tirar de leche. Da rabia, porque no tienes hambre, es una sensación de querer hacer algo más mientras estudias o haces trabajos... aburrimiento, vaya. También ayudan los caramelos, pero menudos gases dan los jodíos.


En fin, sé que no lo hago plenamente perfecto, pero esto es un avance en toda regla para mí. Veremos cuando me vaya de hotel cómo afronto el desayuno buffet jajaja otro reto. Tengo que reflexionar sobre ello. Porque tengo claro que NO QUIERO MÁS ESTOMAGADAS.

No echo de menos el queso, la verdad. Y menos el fuerte, ese que me ha dado tantos dolores insoportables. El suave sí puede apetecerme de vez en cuando. Sinceramente, cuando me como el quesito pertinente del día fundido en la pechuga de pavo, me sabe a gloria. Y he aprendido que el quesito tiene su momento del día, no necesito acabar con la caja para saborearlo.

Sobre la nocilla... no dejo de olerla cada vez que abro el armario, hoy también lo he hecho y... ¿os podéis creer que no me gusta el olor? Antes me volvía loca... Aunque hay días que me gusta más, otros menos. ¡¡Pero ni probarla!! Igualmente, si fuera nocilla blanca totalmente, quizás cambiaría la cosa xD no descarto comprarme un bote algún día y comérmelo todo, así porque sí. Sin remordimientos. Pero me esperaré, que ahora llevo una buena racha y no quiero arriesgarme a despertar a la bestia. Debo estar convencida del poder que tengo para decidir qué, cuánto y cuándo quiero comer.


No sé cómo no he hecho ésto antes, me siento tan bien... más libre.
¡Ya no soy una comedora compulsiva!

Mi salud lo agradecerá. Y sólo llevo unas semanas (una semana si me apuras jaja)... es que estoy que ni me lo creo. No quiero cantar victoria tan pronto, pero estoy muy contenta. Seguro que tendré alguna caída, pero me levantaré. Pensaba que sería en vano, que sería otro de tantos deseos incumplidos... pero lo intenté de verdad, me lo propuse de verdad y me he puesto a ello. No voy a decir que ojalá me dure, porque quiero convertirlo en mi modo habitual de comer para siempre.

Mi próxima meta es comprar pan bimbo, aprender a racionarlo y a controlar las ansias por comer todo el paquete. Haré lo mismo, me permitiré dos rebanadas día sí, día no (había pensado una rebanada sólo, pero me parece poco). ¡Creo que podré! Al fin lograré saborearlas bien y no engullirlas como una cerdita xD aunque me da pena no poder volver a jalar como si no hubiera mañana. Quizás algún día me lo permito. Pero todavía no.

Con el chocolate, por ejemplo, no me atrevo. No sé si sería capaz de comer un trozo. Pero ya de por sí tiene propiedades adictivas. Ni lo intentaré. Voy a procurar comer alimentos más o menos sanos, que las guarrerías ya me las encontraré cuando tenga cumpleaños, vaya a tomar algo por ahí, vaya al cine... Tampoco hace falta exponerse directamente a los alimentos prohibidos. Algún capricho sí, pero no es necesario tentarse tanto a uno mismo.


Decir que esto no sería posible si no fuera porque tengo mi propia nevera... (así estoy en mi casa, semi-independizada xD pero lo prefiero). El hecho de tener mis propios alimentos y saber que nadie me los va a tocar me da mucha seguridad y estabilidad. Eso sí, yo puedo optar por cosas comunes si quiero, pero no lo suelo hacer. Y tengo acceso a agua, café, azúcar, sal, aceite... y ese tipo de alimentos "básicos" (menos la leche, porque bebo demasiada xD y paso de la leche de vaca).

El tener una autonomía e independencia en mi vida me está resultando tan satisfactorio... Al fin soy yo la que decido sobre mí. Estoy más a gusto en mi casa desde entonces.


Me he dado una lección a mí misma, espero que todo siga como hasta ahora porque me siento saludable y orgullosa.

domingo, 28 de abril de 2013

Y lo peor de todo es...

...sentir que tanta ropa elegante, tanto complemento, tanto extra NO ES PARA TI.

Porque no pega con esta cara ni con este pelo, ni con nada de lo que te ha tocado.

Como si sólo las personas perfectas merecieran ir perfectas llevando cosas perfectas.

viernes, 26 de abril de 2013

Esfuerzos en vano.

Hay temporadas en las que no me importa demasiado salir a la calle con el pelo "mal arreglado" o la cara no tan maquillada. No me como la cabeza por no llevar ropa que luzca demasiado, ni las uñas sin pintar.

No es que me sienta mejor conmigo misma ni mucho menos. Supongo que se trata de aceptación. Es mi cuerpo, mi cara, mis atributos... no puedo hacer más. Debo plantarme donde sea así, porque es lo que tengo.

Quizás me vean más desaliñada, más descuidada. Realmente no me importa. Pero el caso es que... no es así. Si un día llevo el pelo peor, es porque no he sido capaz de arreglármelo mejor, porque no he podido (o no me ha dejado). Si un día traigo mala cara, o una expresión poco lucida, es porque la tengo así, esté más contenta o más triste, mi cara es como es; pálida, labios resecos, granos, marcas, poros dilatados, imperfecciones... y no he podido hacer más con el maquillaje (hace milagros, pero no tantos).

Dicen que el ánimo acompaña. Puedo estar en bajos ánimos y verme estupenda. Quizás es cuando más me lo curro para verme bien. Puedo tener el ánimo por las nubes y parecer una vagabunda. Una cosa con la otra no están irrevocablemente relacionadas.

Por eso, como no puedo dar más de mi misma, me acepto. No me queda otra. 
Y dejo de preocuparme tanto. 

Pero hay otras temporadas en las que mi yo exterior se convierte en mi prioridad. Me siento inferior, me siento pequeña, fea, con mala cara, pelo enmarañado, desganada... No puede ser. Mi ropa menos lucida ni la miro; no me la pienso poner. Iré con mis mejores bolsos. Me alisaré más el pelo. Me pondré sombra de ojos. Me pintaré las uñas. Me pondré pulseras.

Aún así no es suficiente. Basta salir de la ducha para hundirme aún más con la triste realidad. Todo es una puta máscara. Sales como viniste al mundo, te miras al espejo y piensas: manos a la obra, que hay faena.

Y me cansa ya.

Estoy cansada. 
Cansada de plancharme el pelo, cuidarme la cara, maquillarme, seguir rutinas de mañana y noche, pintarme las uñas para que al día siguiente estén descascarilladas. 
Cansada de que no querer enseñar mis orejas por tener una más salida que la otra y tener que taparlas con el pelo. 
Cansada de limpiarme a fondo los dientes siempre y vérmelos amarillos.
Cansada de coger otro espejo y examinarme de perfil, de espalda... para comprobar que no tengo papada, para odiar mi nariz, para observar el pelo por detrás... 
Cansada de ese pelo de la barbilla que es más largo y que hay que arrancar. 
Cansada de depilarme las cejas, las piernas, las ingles, las axilas y esos pelillos que salen en el dedo gordo del pie. 

Cansada de tener en cuenta todo y no sirva para nada.

Cansada de todo, para descubrir que me han salido algunas estrías en el culo. 

¿ESTRÍAS EN EL CULO? ¿POR QUÉ?

Sabía que tenía una o dos, hace años ya. Se ve un trocito más blanquito que el resto de piel. Pero hoy, a contraluz, me las vi bien. Y habían varias más. Y son como rayos, y hacen efecto hundido. ESTRÍAS, vaya. Y sólo en un cachete (WTF).

Vamos, el colmo. Tanta historia, tanta perfección, tanta crema, tanto aceite, tanta mierda, para que aparezca cada día algo más. Algo más con lo que lidiar en mi día a día. Un pequeño apunte más en mi lista de imperfecciones a tener en cuenta.

Que ya sé que son comunes, que no pasa nada, que no se notan (jodo, yo me las noto). Pero detrás de esto vendrá otra cosa, y otra, y otra...

¿Qué hago? ¿Me doy al abandono y dejo de sufrir? ¿Sigo sufriendo, tapando mis defectos irreparables? ¿Cómo aceptarlo? ¿Cómo comprarme un bikini ahora sin pensar en las estrías?

Antes era por el sujetador, para que tuviera relleno y me hiciera tetas. Ahora para tapar las estrías.
¿Qué será lo próximo?
¿Patas de gallo, una verruga? ¿QUÉ SERÁ?

Bah.
Y si hubiera engordado y adelgazado en un periodo corto de tiempo, en el que la piel ha sufrido cambios... pues lo entendería. Pero es que estoy igual, no me ha pasado nada. Creo que llevan años ahí, o llevan años formándose ahí, y yo sin enterarme para poder evitarlo...

Es verdad que la piel del cuerpo la tengo bastante seca (al contrario que la cara) y no me he cegado en echarme crema en el culo. Pero joder... ¿y de qué me sirve un cuerpo delgado y "decente" con estrías? Dios mío... qué bajón. Ahora a embardurnarlas con aceite de rosa mosqueta, pero no hay vuelta atrás. Ahí se quedarán. Por lo menos, que no salgan más.


No puedo con tanto defecto. Mi percha no era mala, creo que parto de una materia prima aceptable. 
Pero estas innumerables pequeñas cosas son una pesadilla y me hacen sentir horrible.

Y me pregunto: si no las hubiera tenido nunca en cuenta, si no cuidara estos detalles, ¿cómo de espantosa estaría ahora?


Es una lucha sin fin...

sábado, 20 de abril de 2013

Retos alimenticios.

Llevo 19 días sin probar el queso. Es poquísimo, lo sé, pero lo veo tan lejano... (desde entonces no he vuelto a tener esos dolores de estómago tan brutales que me tenían toda la noche en vela... qué mal lo he llegado a pasar)

Llevo 5 días sin probar la nocilla. Otra eternidad, y más dura. Los primeros 3-4 días se me han hecho complícadísimos, sin embargo, hoy no me llama. Ya no me apetece. Pasó la adicción.
No me llama nada en especial ahora mismo. Tengo gula de algo, pero no sé qué. Quizás me comería un yogur con mermelada y plátano, o frutos secos (que no puedo/debo)... pero no me apetece lo prohibido.

Antes de ayer comí 150g de nueces. Soy un caso. Quise probar un par, y estaba convencida de que no seguiría por los aparatos. Me costaba mucho masticar, aunque no están muy duras. JA. ¡¡A ver quién paraba!! Qué ricas... Como se me despegue algún aparato, veremos. Ya me vale.

Hoy he hecho una pequeña compra y me he animado a traer quesitos del caserío para acompañar purés o para comerme alguno suelto. Aún no he probado ninguno, tampoco tengo la ansiedad de saber que están ahí y que debo consumirlos YA. Podría no haberlos traído y me ahorraba problemas, pero necesito ponerme a prueba.

Me noto menos ansiosa en general, y estoy contenta con ello. Quizás aquí empieza el camino hacia las 5 comidas y a las horas que toca. Quiero ser capaz de hacerme dos rebanadas de pan bimbo sin sentir el impulso de comerme todo el paquete (y comérmelo, vaya). Quiero poder coger un trozo del tubo de jamón de pavo sin acabármelo entero. Quiero poder comerme un yogur, y no 4 seguidos. Guardar zumo de 2 litros para el día siguiente. Puf... qué utópico.

Quizás debería planear mis comidas. Hacerme un menú semanal y no salirme de ahí. ¿Podría?

Me da miedo abrir un quesito y no poder parar. Creo que soy capaz, pero no sé cómo reaccionará mi mente/cuerpo cuando ingiera uno. No debo a dejar que me pueda. Quizás planear las comidas sea la solución, y nunca me lo había planteado.

De momento hoy no comeré ninguno, ya veremos mañana. 
Voy a coger papel y boli y a la faena. Porque esto de comer libremente es un caos.
¡Adiós ansiedad, empachos y malas digestiones!

miércoles, 17 de abril de 2013

Ya soy una sonrisa metálica.

¡Ya me puse la ortodoncia!

Como ya dije, sé que mi boca no es el horror de los horrores, pero saber que ahora podría estar PERFECTA gracias a la ortodoncia fallida que me hicieron, me crea mucha impotencia. Doble de tiempo, doble de dinero, pero quiero mis dientes rectos... y sonreír sin ningún tipo de complejo.

He estado muy obsesionada con los dientes, AMO las sonrisas perfectas, me quedo embobada mirándolas, es algo en lo que siempre me fijo y admiro.

También he estado muy acomplejada, nunca sonreía en las fotos excepto estos últimos meses.

Y bueno... obsesa por la belleza, no digo más.


¡Bien! Estoy horrible jajajajajaj punto menos para mí, pero es algo por lo que hay que pasar. Justo después de ponerme los aparatos tenía que ir a la universidad (ya acabé las prácticas) y me moría de vergüenza al hablar jaja entre la boca hinchada de haber estado 1 hora con los labios mega-estirados con el adaptador que te ponen y que los bráckets chocaban con los labios... no digo a qué se parecía mi boca.

Además de los granos descomunales (me ha salido otro al lado del último que me salió, que fue tan traumático) y la sequedad alrededor de la nariz... vamos, hecha un figurín estoy. Pero me consuela saber que el fin justificará los medios; que tengo que pasar por ello para estar bien. Me da igual lo que piensan cuando me ven así, no saben el sufrimiento ni las intenciones que hay detrás...

Por lo menos el pelo lo tengo más cuqui, hace calor, la ropa es más bonita y alegre... =)


A lo que interesa:

- Llevo bráckets metálicos arriba y abajo. Me los pusieron al mismo tiempo, a diferencia de la otra vez (primero los de arriba y al mes siguiente los de abajo).
- Son autoligables, es decir, no necesitan gomas (ni ser cambiadas cada mes). Tienen un cierre que aprieta el arco (el alambre).

- Precio final: 2400€.
- Me han puesto una especie de empaste azul que hace que no cierre del todo la boca (ya podía ser blanco). Se llama levantes de mordida, si no me equivoco. Creo que si no los llevara, las paletas tocarían el aparato de abajo. Además me los han puesto de manera distinta en cada lado para acelerar el arreglo de la mordida cruzada.

Consecuencias inmediatas:
- Siento cierta presión en algunos dientes, pero de ninguna manera dolor. No me duelen. Recuerdo hace años que las pasé canutas sólo llevándolos arriba. Dolían mucho y era IMPOSIBLE masticar nada. Ahora los llevo arriba y abajo y es muy llevadero. Ya me dijo la ortodoncista que al ser autoligables (lo más innovador en estos momentos) el dolor sería mucho menor.
- Hinchazón de los labios y pequeñas llagas por el roce.
- No puedo masticar con las paletas de ninguna manera (es decir, partir un alimento). Puedo intentarlo, pero al tocar los dientes con la comida, ya me echo para atrás y lo parto en pequeños trozos; a las muelas directa. Mastico como un camello jajajaj cuesta, pero se puede si el alimento es blando (he comido calabacín, pavo en grandes cantidades y muuucha leche). La mitad de la comida masticable se queda entre los bráckets jajaja imposible no cepillarlos después.
- Un suplicio pasar un día sin chicles, y otro suplicio no morder los caramelos. ¡DIOSSS! Santa paciencia jajajaj aún así, hoy comí un chicle (muy patosamente) y lo tiré en seguida porque me sentí mal, aparte, no podía disfrutarlo. Me vendrá bien. Y el hecho de no morder los caramelos... ¡menudo ahorro va a suponer! Jajajajaj que tardo cero coma en morderlos y en coger otro hasta acabar el paquete.


¡Y eso es todo! Me veo bastante fea, ahora sí que me dará complejo sonreír... pero también debe adaptarse mi boca a los bráckets, y mi mente a mi imagen. 

Tiempo + paciencia + persistencia = beneficios.

martes, 16 de abril de 2013

Va de dientes.

Esta es mi dentadura actual. Hace unos 6 años, me quitaron una ortodoncia que dio este resultado. La llevé durante 2 años y medio.

Me he animado de nuevo a confiar en un dentista para que solucione esta boca. No es el horror de los horrores, más sabiendo que los de abajo no son demasiado visibles. Pero quería arreglarme los de abajo. Y, ya que voy a pasar por ello, me arreglo los de arriba también.

Si no lo hago ahora, no lo haré nunca.

Según la ortodoncista no tengo espacio en la boca, los dientes son grandes y las raíces más. Me dijo directamente que me sobraban 4 piezas. Pero... va a ser que no. Quiero mis dientes xD Lo que hará será abrir el arco y así todos los dientes cabrán y se alinearán. 

Si alguien es sensible a ver dientes, ¡le animo a que no siga viendo el post! Pero no hay sangre ni nada, sólo dientes grandes y torcidos (y algún trozo de lengua en buen estado).

Me he hecho un reportaje, como en todo lo que va a cambiar permanentemente en mí o en mis cosas, para poder, dentro de X tiempo, ver los cambios y las evoluciones.


VISTA FRONTAL.


Nada alarmante de momento, ¿no?
 
Estoy forzando, ¿eh? Que sino, iría asustando al personal xD 
(aquí se ve claramente la mordida cruzada, las muelas de arriba están por dentro de las de abajo - parte izquierda de la foto)





PALETAS.



¡No las quiero torcidas!


DIENTES DE ABAJO.
Apelotonamiento máximo.



Os presento a mi diente molestón xD





MORDIDA CRUZADA.




Mordida izquierda sin problemas:
¡Paletones a la vista!



Caray, vaya paletones tengo... visto de frente, y yo misma cuando me veo sonriendo, no están tan mal. No me disgusta mi sonrisa. Parece que están bien. Pero fijándote, y más yo tocando con la lengua, se ve esa paleta hacia adelante... Además, las dos sobresalen un poco, ¡y ya son bastante grandes como para que tengan que sobresalir! Sobre los de abajo, poco que decir, las fotos hablan por sí solas... los vi rectos una vez y ¡fue tan gratificante! Como no me pusieron retenciones ni nada, volvieron a ponerse mal (o peor).

Sin más, me despido de mi boca libre de hierros. Veo a esas niñas adolescentes con sus aparatos, pijitas, tan monas... les quedan bien y todo. Y pienso... ojalá me vea así de cuqui yo también jajajaj luego dejo de fantasear...

En fin, si de algo estoy orgullosa es de lo limpitos que los tengo, ¡aunque para eso me los cuido mucho!
¡Pero no me atrevería a poner las fotos si no supiera que ésto va a cambiar para mejor...!

Antes me daba mucho complejo, nunca sonreía en las fotos. Poco a poco me fui aceptando. Aunque no sea algo que, a priori, se vea mal, no me siento a gusto. Así que, allá vamos.

 (estupendo, no puedo girarlas jajajaj)



¡Veremos cómo quedan! ¡En unas horitas me los pongo! Aún no me hago a la idea...


lunes, 15 de abril de 2013

NO MÁS CHOCOLATE, COLACAO, NOCILLA, MEMBRILLO - Día 1.

Está visto que hay que funcionar así...

Con lo del queso me fue muy bien. Sólo la vergüenza de habérmelo propuesto tan seriamente y haber pecado al día 3, 7... X, podía conmigo. Porque debería escribirlo aquí y admitir mi derrota. Es una herramienta muy buena (el blog) si está bien usada. (Añado que desde que lo dejé, ¡no he vuelto a tener dolores de estómago!)

Perfecto, pues, sólo el hecho de tener que admitir públicamente que he sucumbido al bote de nocilla... me da vergüenza. Sé que es una estupidez y no tengo nada que demostrar a nadie, hasta podría mentir. Pero me mentiría a mí misma, y no se trata de eso.

Así que, antes de que ese bote reluciente de nocilla dúo apenas sin empezar pueda conmigo, la declaro prohibida.

Ayer la lié de nuevo con el dulce de membrillo, y antes de ayer con el colacao a cucharadas.
No puedo seguir así, ¿¿ésto qué es??
Por favor, ¡¡cualquier otra cosa menos estas tres guarradas!!
Quién me mandó dar la primera cucharada... ¡es tan adictivo!

Y es que sólo es con la nocilla, el colacao, el chocolate y el dulce membrillo. No sé qué leñes me pasa. Bueno, quien dice SÓLO... ya es bastante, vaya piquito tengo jajaja, pero quiero decir que no me ha dado por cualquier otra "cosa mala". Se puede decir que es el chocolate, me llama el chocolate demasiado últimamente. (Vaya cosa, ¿no? pero es que nunca comí chocolate... ni me apetecía ni me gustaba especialmente)

A partir de ahora me jorobo, y cuando me vea capacitada, volveré a comer queso...
Necesito un tiempo sin meter tantos alimentos nocivos en mi cuerpo.


El caso es que ni me acordaba de ella, puesto que la última semana trajeron nocilla estándar, y cuál ha sido mi sorpresa hoy al abrir el armario del café... 750g de nocilla dúo. La he abierto, olido y cerrado. Me he ido de la cocina dudando de si después metería la cuchara. Y... NO. 
Y sé que si no lo llego a escribir y a proponérmelo seriamente, habría caído.


Por otro lado, ¡mañana me pongo los aparatos! Voy a preparar un post. Y añadir que ya no podré comer cosas muy crujientes, porque se pueden despegar los bráckets y además los dientes duelen, porque están en movimiento. Así que ayer me dí un festín de quicos y frutos secos (aún hoy se me están repitiendo) xD


¿¡Qué será lo próximo, por Dios!? (no pienso hacer esto más, porque sino, lo haría con todo y sería un cachondeo. Centrémonos de una vez)


PD: Sé que aliento a muchas chicas con mis comentarios y no me aplico el cuento... Consejos vendo pero para mí no tengo xD

viernes, 12 de abril de 2013

NO MÁS QUESO - Día 12.

Qué fuerrrte! 12 días sin comer queso!! No me lo creo jajajaja y lo he tenido en mis santas narices un montón de veces, y la peña no para de comprarlo (qué obsesión, y todo tipo de quesos...: havarti en lonchas, president brie, queso de cabra, quesitos del caserío, queso rallado, tranchetes... me quieren volver loca).

Eso sí, he dejado tiesa la nocilla, el dulce de membrillo y el colacao (ni el de fibra ni el 0% ni nada, el de toda la vida). También algo de chocolate. Sigo igual desde el día 4. Más de una semana atacando cosas dulces. Prefería volver al queso, que me gusta más, sinceramente. A ver si consigo apaciguarme y dejar de pecar con esas guarradas, que nunca antes me habían llamado la atención... Y mira que soy de chucherías. Pero éstas en concreto, hacía años que no las probaba. No cabe duda de que el dulce es muy adictivo. Ha sido como despertar en aquellos maravillosos 15 años de bocatas embadurnados de nocilla y colacaos con un chorrito de leche. Miedo me da no poder controlarme ante estas tres cosas, a estas alturas... me llaman terriblemente. Igual que el queso antes (y ahora también, claro, pero me lo tengo "prohibido").

Si sigo en esta tónica nocillera, volveré a comer queso, pero procurando que este tiempo me haya servido para controlar las ingestas... intentando utilizarlo como complemento a las comidas para que dé buen sabor, o qué sé yo... no sé cómo lo haré ni si podré, porque en cuanto cojo un trozo, adiós paquete... Así que de momento nada, veremos si avanzo.

martes, 9 de abril de 2013

Visita dermatólogo, 3 meses Dercutane.

Ya llevo 3 meses y 1 semana con el tratamiento hormonal.

Me gustaría contar que, hace cosa de 1 mes, me salió un descomunal grano en la mejilla. Y cuando digo descomunal, es descomunal. No soy exagerada, nunca lo soy. O sino, decidme si un grano como la uña del dedo gordo (de la mano) no es preocupante.

(Hablé de él en mi última entrada sobre Dercutane el 13 de marzo http://obsesaporlabelleza.blogspot.com.es/2013/03/demandas-sobre-dercutane.html, para flipar...).

TODAVÍA ESTÁ EN PROCESO DE CURACIÓN, UN PELÍN HINCHADO Y UNA MARCA CONSIDERABLE. 

Lo peor era que al tacto se notaba cómo estaba por dentro, se notaba la bola. Y dolía, dolía mucho.

Siempre he acabado tocándome los granos así, seré sincera. Habré tardado más o menos, pero cuando me analizo en el espejo, me miro de perfil y veo ese tipo de tumores sobresalir de la línea de mi cara, he dicho: VAMOS A OPERAR.

Aguja en mano y se abrió la odisea. Y cuando digo odisea es odisea (matanza, vaya). Pus, sangre... Y a los pocos días, una herida plana por curar. FÁCILMENTE, DOCTOR.

Como estoy en tratamiento, decidí no tocarme el tumor. Pacientemente, lo llevé instalado en mi cara 3 semanas (o más). 3 duras semanas de: ¿qué tienes ahí? ¿qué te ha pasado, nena? ¿qué es eso? ¡uh! ¡agh! ¡ostras!

A los nenes del cole les decía que era una herida. "Ah, pensaba que era suciedad".
Me dolió esa.
Otro, en una conversación sobre las razas humanas, decía: "Sí, yo soy rosa por ejemplo, él es marrón flojo y tú eres blanca; bueno, blanca y un poco morada, por eso que tienes ahí".

Dish.

La gente adulta me decía: Ya te lo has tocado, ¿eh? Ayyyy...
¡Que no, jolín! Admito que he mentido alguna vez, ¡¡pero esta vez era cierto!! ¡¡No lo toqué!!

Y es que parecía ya un quiste coagulado en sangre. Fatal.
No disminuía, no hacía amago de irse a pesar de chutarme a pastillas diariamente. ¿Cuándo mierdas iba a absorber mi cuerpo el maldito grano?

No había manera.

Pasado ya casi un mes (tenía que haberlo contado día a día para flipar con la duración del tumor), un día, después de desmaquillarme, vi que me salió agüilla en una zona del grano. ¡Ups! Instintivamente, fui con las manos y presioné muyyyy pero que muy flojo. Lo prometo, muy flojo.

Armóse la Marimorena.

Sangre a borbotones y pus. Pero una cantidad de sangre muy bestia. A los 2 segundos ya tenía el chorro de sangre en la barbilla. Alucinante. Y lo peor de todo, lo que más me asustó, fue que la pus estaba COMPACTADA. Se quedó como una bola de pus fuera del grano pero pegada a la piel, quieta, sin deshacerse ni desprenderse.

La quité (todo ello con máxima higiene, alcohol y algodones) y la examiné.

Si llego a dejar el grano ahí, ¿qué habría pasado? ¿se habría enquistado? ¡La pus comenzaba a ponerse dura y a unirse entre sí!

Escalofriante. Tengo fotos. Madre mía. Ver para creer.

Como no seguí presionando, por aquello de no tocar y dejar que siga su transcurso, no saqué todo. Seguía quedando "la bola" pero más deshinchada. Ahora sí que ha disminuido, pero noto que aún queda algo ahí... no quiero que resurja.

El dermatólogo me comentó sobre el exuberante grano (que ya no era tan exuberante; ley de Murphy, siempre igual) que hay que seguir, no estamos a penas ni a mitad de tratamiento (durará medio año o más... lejos de los 4 meses que creía mi anterior dermatóloga). No sé si lo dije, pero comencé el tratamiento con una doctora a la que ya no puedo acceder desde 2013, y tuve que buscarme otro. El primero no lo aceptó, y lo entiendo, porque no quería hacerse responsable de algo que él no había diagnosticado. El segundo sí, porque claro, ¿qué culpa tengo yo de las contrataciones médicas extrañas? No podía dejar el tratamiento a medio recorrido; además, quiero curarme.

Los análisis están perfectos, todo dentro de sus parámetros a pesar de que han subido los triglicéridos, que eso sólo lo contemplo yo. Y me ha subido la dosis.

:)
Yo feliz de la vida. Serán 35 mg al día: un día dos pastillas de 20, otro día una de 20 y otra de 10.
Así haré 40, 30, 40, 30...
También está la opción de tomar 3 pastillas al día: una de 20, una de 10 y una de 5. Pero sale más caro.

Creía que ya saltaríamos a los 40 diarios, pero mejor que sea progresivo. Se le ve un tipo listo a este doctor. Parece que no me hace ni puto caso pero sabe lo que hace.


Recuerdo que llevo 50 días tomando 20 mg, y otros 50 (casi) tomando 35 mg.


Por lo demás, tengo muuucha sequedad alrededor de la nariz. Muchas pieles levantadas. Me han preguntado si tengo alergia o algo u.U y alguna vez, al lavarme la cara, he notado como una capa de piel muerta se "iba" xD los labios sí los noto más resecos de lo habitual, y encima tengo la mala costumbre de quitarme todas las pielecillas y se me queda en carne viva. ¡No lo hagáis!


No sé si considerar que estoy mejor, puede que sí, pero... todavía queda.

sábado, 6 de abril de 2013

¿La vida sin champú?

Puede sonar extraño a priori, pero el no utilizar champú no equivale a no lavarse el pelo.

Después de leer mucho acerca de los componentes químicos de los champús y del círculo vicioso champú-mascarilla, empiezo a creerme que todo es un negocio.

Claro, a los cabellos ya estropeados como el mío quizás nos beneficia tantos productos químicos. Pero los cabellos que siempre han estado bien y no han necesitado mucho retoque, comprobarán, a la larga, los inconvenientes del uso de productos químicos en nuestro pelo. Inconvenientes que podemos creer que son normales por el paso de los años, por el medio ambiente, por la alimentación...

Estoy casi convencida de que nos engañan y estafan, todo es una multinacional que se aprovecha de nuestros problemas para enriquecerse. Punto.

A estas alturas, buscar alternativas que me beneficien puede resultar un tanto complicado (por el estado actual de mi pelo). El mercado promete de todo. Hay tantas gamas de productos para tantos tipos de cabello... Hace unos meses estaba a punto de optar por toda la gama Kerastase, que seguro que me iría de lujo, pero antes (doy gracias por haber dado con ello), quiero probar lo que os voy a contar...

No es poca gente la que ya está dejando de utilizar productos químicos (champús, mascarillas, sérums, cremas, maquillajes, desodorantes...) e intentando gozar de una vida exenta de comida procesada (la dieta paleolítica). Una visión bastante ecologista de la vida. Bajo mi punto de vista, es un modo de vida envidiable que me encantaría llevar. Suena absurdo, porque me dirán: pues hazlo. Pero no es sencillo (y menos cuando eres una estudiante semi-mantenida xD  por no hablar de la (falsa) dependencia que tenemos muchas personas hacia estos productos).

Las alternativas al champú son el bicarbonato de soda (mezclado con agua) y el vinagre de manzana (o vino también) como acondicionador (no, no quedará peste), básicamente. Ahora, no vale el bicarbonato de 0'75€ de Mercadona. Ya que vamos a ahorrar bastante, no cuesta nada escoger uno de farmacia. Utilizándolos asiduamente, nunca habrás gozado de un pelo tan natural y limpio. Cabe decir que el bicarbonato puede resecar.

Como mascarilla: aceite de oliva o de almendras.

Muchos son los testimonios que, habiéndolo probado, no volverían al champú. Además, el champú es un recurso que siempre tendremos, así que, ¿por qué no probarlo?

¿Sabríais qué pasaría si todos nos decantáramos por estas alternativas? ¿Sois conscientes de la quiebra universal de la industria química cosmética? Juajajajaj, me parto de risa.

Seguí leyendo y encontré otra forma de hacerlo, no tan radical: utilizando acondicionador de 1€. Es un producto (sí, pero bueno, sólo usaríamos éste y vale 1€) que carece de tantas sales y alcoholes perjudiciales que sí tienen los champús.

Para tener una idea: las sales y alcoholes de los champús maltratan mucho el cabello (lo limpian pero nos dan buen olor, nos dan espuma... y para ello se necesitan componentes dañinos); para mitigar el efecto, utilizamos mascarilla (siliconas que unifican y sellan la cutícula; pero es un efecto falso). Para eliminar esas siliconas, necesitamos las sales de los champús (por ello para el tratamiento de keratina recomiendan utilizar después champús sin sales, para no eliminarla). 

Círculo infinito

Y no estamos mejorando nuestro pelo; sólo le quitamos las mierdas que coge por la exposición al medio ambiente (que tampoco es tan malo, porque el cabello son células muertas... ahora, estéticamente, para los de cabellos grasos puede resultar embarazoso).

Bien, se trata de lavarnos el pelo con el acondicionador barato. No hará espuma, será raro al principio y costará, pero es cuestión de tiempo adaptarse. El cabello queda muy limpio. Nos aplicamos un poquito de aceite como mascarilla, aclaramos y listo.

¿Existe una forma más natural y beneficiosa de cuidarse el cabello? No dudo de su eficacia.

Quiero probarlo. Lo haré progresivamente. Ya me he comprado el acondicionador. Poco a poco iré desprendiéndome de los productos, pero me tomará unos meses.

El caso es que cuando me lavo el pelo, ya estoy llena de productos. Porque utilizo muchos sérums, protectores térmicos, ceras, lacas e historias... (soy una víctima más del negocio) entonces, necesito un poco de champú ni que sea para eliminar todo lo que llevo. También tengo el hándicap de que me lo aliso. Claro, todo esto pierde sentido si después agarro la plancha. Por lo tanto debe ser lento y progresivo.

Me beneficiará en todo. Menos dinero en productos, menos uso de planchas, y un pelo sano de verdad, sin agresiones químicas.

De momento ya me lavé el pelo utilizando un poquito de champú de 3€ (nada de Schwarzkopf, nada de élite) e iba introduciendo paulatinamente el acondicionador. Froté, aclaré y volví a lavarlo ya sólo con el acondicionador. Después, para desenredar mejor el pelo (en principio con el acondicionador ya sería suficiente, pero tengo tal maraña de pelo...) me puse una pequeña cantidad de mascarilla Deliplus que debe valer unos 2€. Peiné, aclaré y dejé secar. Nunca había llevado a cabo una rutina de lavado tan rápida. (Por cierto, el aceite de oliva me lo apliqué antes de lavar, para poder eliminar bien los restos)

No sé si son alucinaciones mías, pura casualidad o que ya veo resultados desde la primera aplicación, pero cuando secó lo tenía considerablemente menos encrespado de lo habitual. Lo prometo. Alisé (seguiré haciéndolo una temporadita) muy fácilmente, y ahora lo noto algo menos bufado. Poca cosa. Eso sí, al tacto está suave (suave sigue siendo SECO como antes, pero si comparamos, está ligeramente más suave).

Admito que me apliqué protector térmico y sérum antes de alisar, lo mismo que hacía antes, pero sí que es verdad que he reducido la cantidad (no mucho, pero algo es). La idea es utilizar cada vez menos hasta no necesitarlos.


¿Qué pensáis?
Creo que para las personas que no tienen problemas con el pelo, es una opción fácil y asequible, se puede llevar sin dificultad y nos desanclará de una industria que nos domina. Hay que ser consciente de que es un proceso que necesita un pequeño tiempo de adaptación, y si finalmente no convence, el champú siempre estará ahí.

Ojalá todos nos concienciáramos de esta realidad y acabáramos con tanta falsedad consumista...

viernes, 5 de abril de 2013

NO MÁS QUESO - Día 4.

Ni que hubiera pasado un mes... jajaj. El primer y segundo día lo llevé bastante mal. Cuando como mucho queso un día, al día siguiente mi cuerpo lo pide, siento que me falta algo si no lo como, a pesar de la horrible noche que pasé...

Conforme pasan los días, la sensación aminora y controlas más. Abres la nevera, ves 3 tipos distintos de queso, los contemplas, los tocas, los hueles... y finalmente dices: NO.

Lo malo fue que, al pasar del queso, descubrí el dulce de membrillo. (Mmmm, dulce de membrillo y queso, exquisita combinación). Total, que el 3r día sin queso me comí una enorme porción de dulce de membrillo. Y cuando digo enorme, es enorme. Estaba en un tupper de medio palmo de profundidad y de anchura y largura normal para un tupper (no sabría decir cuánto). Estaba un poquito empezado, nada, un par de láminas finas. Pues dejé medio tupper de dulce de membrillo. Me matarán si me descubren x)

Hoy, sin ir más lejos, pequé de colacao a cucharadas, chocolate (2 líneas de esas, bien gorditas) y mucha nocilla a cucharadas, mucha, muchísima. Creo que más de medio bote de los grandes. Hace un rato ha sido. Maldita nocilla, encima es la dúo (me encanta la blanca). Puf. Qué vicio, no puedes parar.

La cuestión es, ¿qué habría sido mejor? ¿tengo que prohibirme el dulce de membrillo y el chocolate, también? Bueno, creo que fue algo esporádico y ya, no me voy a enganchar al dulce de membrillo ahora, estoy casi segura jajaja. Pero en otros momentos, optaré por aceitunas, maíz dulce... NOCILLA... lo que haya. No, por favor, más nocilla no.

Estos días estoy abusando muy mucho de las manzanas (4 al día) y del jamón york y de pavo. Mucho, muchísimo. Sé que me irá genial para el hierro; en las épocas que más he comido jamón york y de pavo no me salió anemia. Además, creo que son alimentos sanos y poco agresivos para el estómago (aunque si luego me pongo fina a nocilla, de poco sirve). También he comido algo de verdura, hacía meses que no la probaba (qué desastre).

Alguna vez lo habré dicho; siempre fui vegetariana. Así como también siempre tuve anemia (aunque todas mis familiares féminas la tuvieron). Cuando "descubrí" el fiambre de pechuga de pavo, tuve mi "época pavo" (como mi época pan bimbo, época leche en polvo, época puré de patata, época cereales muesli, época queso, época coliflor, época arroz... épocas que pueden durar de 2 a 6 meses, comiendo cada día lo mismo al medio día y en grandes cantidades; ollas enteras). Y en esa época, no me salió anemia, sorprendentemente para todos. Dejaron de comprar pavo, y volví a tener anemia. Y ahora, vuelvo a estar bien. Así que, aunque me duela, pondré mi salud por delante.

Aunque admito que me gusta (unas marcas más que otras; antes no comía ciertos pavos, ahora sí, como incluso jamón york y no me hace ni pizca de gracia, pero es lo que traen), no me siento del todo "fiel". Me parece terrible lo que hace la industria alimenticia con los animales... Me encantaría cambiarlo por tofu, ¡idílico! Pero ya puede aparecerse la Virgen para que eso ocurra aquí.

Lo del colacao + chocolate + nocilla de hoy me dejó muerta. ¿Cómo puedo ser tan golosa e irracional? Qué mal...

Volviendo.
Como me da la impresión de que me va a ir bien (estomacalmente hablando) lo de dejar el queso (aunque no funcionará si le doy a la nocilla), me propondré, en un futuro cercano, dejar la leche de vaca. Me encanta la leche de soja, está tan rica... siempre la he preferido, pero ya sabéis que en casa de la familia... hay que adaptarse. Me la traen muy de vez en cuando, y eso no sirve. Adoro beber leche, cafés con leche, colacaos... todo bien calentito. Me sientan de perlas. Y para desayunar... no hay nada como mi café con leche. Ahora, si es café con leche de soja ya... el súmmum del súmmum.

Será tarea casi imposible, pero se intentará. Sé que mejoraré si dejo de abusar de los lácteos, ya me han avisado las dependientas de herbolarios... "¡LECHE DE VACA NO! Es un atentado contra el estreñimiento y los gases".

Cabe apuntar que en mi casa están comprando más queso que nunca, qué obsesión... cada día hay 2 ó 3 fiambres de 200g. ¿PERO QUÉ PASA AQUÍ?

En fin, que estoy animada con lo del queso, y eso que no llevo apenas tiempo sin él jajajaj pero creo que es algo que va más allá, es buscar la corrección de mis malos hábitos. Y lo que he hecho es cambiar el queso por otras cosas malas. No, joder. No tiene sentido esta meta si sigo así. Quiero conseguirlo.


No le voy a sumar a la meta el NO MÁS NOCILLA porque entiendo que ha sido algo esporádico. Aunque últimamente me pasa cada semana... Y no quiero, la verdad. (Y mira que nunca he sido chocolatera... pero es probarlo una vez y te vuelves adicto durante unas horas; o seré yo, que me estoy volviendo majara)


PD: Cuando digo nocilla no me refiero a la marca, sino al producto. Es para acortarlo. Lo digo porque el bote de nocilla dúo de marca Nocilla es enano. No, no, el nuestro es el típico grande del Dia.

lunes, 1 de abril de 2013

NO MÁS QUESO - Día 0.

Lo digo con la panza llena de queso y una estomagada de la cual me acordaré esta noche.
Ya que no puedo cumplir el: sólo 1 loncha... o 2... o 4 lonchas... no, tiene que ser medio kilo.
Pues se acabó.
Me lo he prometido muchas veces pero esta es la definitiva, por eso lo pongo aquí.
No se trata de dejarlo por siempre, obvio, pero sí una buena temporada, para que al menos mi paladar sepa valorar el queso de verdad y no se conforme con cualquier queso de mierda en grandes cantidades. 
Antes era selectiva, antes lo cataba y decidía... ahora todo vale. Y no. Además, el queso no es un alimento del que se deba abusar sin medida. Y es que ya ni lo disfruto, no sé ni por qué lo hago. Me encanta, y me encanta tanto que me empacho y lo odio. Pero sé que mañana volverá a llamarme. Y no.
Ciao, queso...
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